La segunda vuelta electoral por la presidencia de Argentina fue ganada por el conservador Mauricio Macri, quién con su triunfo sobre el candidato oficial Daniel Scioli, termina con doce años de hegemonía del gobierno de centro izquierda lidereado por Cristina Fernández, viuda del también  ex presidente Néstor Kirchner.

Aún cuando sus ofertas de campaña fueron muy elevadas,  Mauricio Macri no cuenta con la fuerza suficiente al interior de las cámaras legislativas donde permanece una dominante presencia de senadores y diputados identificados con tendencias de izquierda.

El nuevo presidente argentino ofreció descansar la economía en la iniciativa privada y liberar el mercado cambiario; además de recuperar la relación con las grandes potencias económicas, hasta ahora distanciadas con la presidenta saliente Cristina Fernández, a raíz de sus férreas posturas frente a la deuda externa y los llamados fondos buitre, con los que el electo presidente Macri pretende congraciarse.