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Por Ángel Rafael Martínez Alarcón
27 de noviembre de 2015

El antiguo virreinato de la Nueva España, fue explorado por el científico alemán de Alejandro de Humboldt, a principios del siglo XIX, con autorización expresa del monarca Carlos IV. De sus pesquisas, pública su investigación realizada por espacio de un año en la Nueva España, que contó con el apoyo del virrey y de los intendentes de ese momento. La obra se titula: El ensayo político sobre el reino de la Nueva España. El barón de Humboldt es los pocos viajeros y exploradores que ingresa al virreinato, en sentido contrario, desde el siglo XVI todos los europeos llegan a estas tierras por el puerto de Veracruz, en cambio él lo hace por el puerto de Acapulco procedente del virreinato del Perú. Dicha obra se publicó en 1808, y su circulación por los reinos europeos como en los Estados Unidos de Norteamérica vieron la potencial riqueza de la Nueva España.

México ya como nación independiente, los reinos de Inglaterra, Francia y los Estados Unidos de Norteamérica son los primeros en establecer vínculos diplomáticos y comerciales con la antigua Nueva España, que luego de 300 años de dominio ibérico, México surgía como una nación joven, sin instituciones políticas y económicas fuertes. De ahí que gran parte del siglo XIX, México estuviera en los ojos de la codicia de los norteamericanos, ingleses, españoles y franceses.

En México decimonónico fuimos invadidos por los ejércitos de España, Francia y los Estados Unidos. Los primero fueron de reconquista por parte de España, en 1825, luego con el pretexto de las guerra de los pasteles Francia nos invade en 1839, y los vecinos del Norte, con la separación de Texas en 1836, y diez años más tarde la invasión más dolorosa que haya tenido nuestra nación. Entre 1862 a 1864, los franceses, logran imponer al emperador Maximiliano de Habsburgo. En todas está intervenciones militares el General xalapeño de Antonio López de Santa Anna, tuvo una destacada participación, hasta en la última, intentó organizar un ejército para combatir al imperio de Maximiliano de Habsburgo, en 1866, pero es engañado por un comerciante norteamericano en la compra-venta del armamento.

El pasado mes de marzo, Vicente Espino Jara, presidente de la Unión Cívica Xalapeña, junto con pobladores de Cerro Gordo, Ver, por vez primera rindieron un justo homenaje a todos los caídos en dicha población al tratar de repeler a las tropas invasoras. Así en septiembre la asociación de Xalapa antiguo, organizó un conversatorio con Sergio Benavides, quien disertó sobre la vida y obra de los tenientes del ejército mexicano: Ambrosio Alcalde (1827-1847) y Antonio García. Así desde hace 167 años en Xalapa se le viene rindiendo homenaje a nuestros héroes locales que murieron en defensa de la patria.(https://youtu.be/xnvQvAhSB6s)

Es el escritor xalapeño de José María Roa Bárcenas, quien por medio de la historia rescató para la inmortalidad las acciones de defensa de estos patriotas mexicanos. En su trabajo: Recuerdos de la intervención norteamericana 1846-1847. Con un capítulo especial, donde narra las hazañas de estos jóvenes militares, ya que Ambrosio Alcalde, era prometido de una de sus hermanas; y su compañero de armas Antonio García. Roa Bárcenas se casó con María Remigia Alcalde Herrera, hermana de Ambrosio

Los tenientes del ejército Mexicano Ambrosio Alcalde y Antonio García, habían capitulado en la toma del Puerto de Veracruz en el mes de marzo, posteriormente se unen a la guerrilla nacional para atacar al enemigo invasor. Son capturados por el ejército norteamericano en las región de Jalcomulco, para ser transportados de inmediatamente para la ciudad de Xalapa, que habían sido ocupada por los invasores.

luego de su captura son traídos a la ciudad de Xalapa, estuvieron presos en las instalaciones del Gobierno Norteamericano en Xalapa, en la antigua Posada Veracruzana, hoy Centro Recreativo Xalapeño. Dónde pasaron su última noche. La sociedad xalapeño se movilizó en salvar la vida de los militares nacionales, políticos, sociedad civil. hasta el mismo clero local también intervino para salvarle la vida, ante la negativa de los invasores.

El 24 de noviembre de 1847, son conducidos a extramuros del Cuartel de San José; levantado a principios del siglo XIX, en uno de los barrios más antiguos y populares de la ciudad. Ahí fueron fusilados los heroicos soldados que murieron con la dignidad de mexicanos, antes de rendirle homenaje a la bandera del invasor. Ambrosio Alcalde, pertenece a una familia novohispana, su abuelo había sido funcionario importante de la Intendencia de Veracruz de ahí su vocación por la carrera de las armas; su señor padre había sido Gobernador de la Fortaleza de San Carlos Perote y Diputado constituyente local de Veracruz, en 1825, por distrito de Jalacingo. En el caso de Antonio García, se tiene poco información sobre su ambiente familiar.

No solamente han pasado a historia por su fusilamiento, sino lo escrito según cuenta la leyenda que con la sangre del propio Ambrosio Alcalde: Mis amigos, me consta todo el empeño que han tomado por salvar mi vida y hasta el último momento lo agradeceré, lo mismo que si hubieran tenido efecto sus generosas reflexiones hechas al jefe de la fuerza existente en esta ciudad; no se consiguió y muero conforme, porque muero por mi Patria; y sólo les suplico que estos asesinatos no les enfríe para defenderla. Adiós mis amigos no olvidéis mi súplica, en esta inteligencia muero y muero contento, su afectuoso servidor

Q.B.S.M. Ambrosio Alcalde