¡Adelante!
Por Pepe Valencia
30 de noviembre de 2015

En dos años, poco podrá emprender el próximo gobernador de Veracruz, estado de ocho millones de habitantes, con gigantesca deuda pública, exiguo presupuesto y donde imperan inseguridad, desempleo y miseria.

Con recursos económicos raquíticos, difícilmente ejecutará obras materiales importantes y por ello optará por la política y sentará las bases para allanar el camino de quien venga en 2018. No hay de otra.

Todos los aspirantes coinciden en lo prioritario de erradicar la corrupción de servidores públicos. La sociedad lo aplaude. Sin embargo, por lo general los candidatos cumplen menos de la mitad de sus compromisos de campaña.

Por lo pronto, nos agrada que Héctor Yunes Landa plantee entre sus 6 propuestas, cárcel sin derecho a fianza para servidores públicos corruptos y que éstos sean obligados a regresar lo que se roben o se les decomise la riqueza mal habida.

Imaginen cuántos políticos enriquecidos irían a prisión y cuántos millones de pesos tendrían que reintegrar a los veracruzanos. Los ciudadanos podemos coadyuvar denunciando y proporcionando nombres y datos de funcionarios y ex funcionarios ladrones, y exigir la aplicación inflexible de la ley.

Propongo también al próximo gobernador –y al actual si le alcanzaran el tiempo y el dinero—, la creación de un banco popular que otorgue créditos a bajas tasas y sin aval, a mujeres y hombres pobres, como el de Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz.

Y la construcción de un teleférico en Xalapa, con inversión privada y gubernamental, del cual ya existe anteproyecto, elaborado por el doctor en economía Lino Perea Flores. Generaría empleos, atraería turismo y ayudaría a resolver problemas de transporte y vialidad.

Los veracruzanos debemos permanecer atentos a las propuestas de campaña de los candidatos y exigirle al ganador su puntual cumplimiento.

Dos años constituyen apenas un suspiro en la historia, pero son suficientes para la trascendencia de un gobernador si recupera la seguridad para las familias veracruzanas y combate la corrupción hasta donde sea humanamente posible.

Así, salvo sorpresa de última hora de algún partido, se vislumbra en las boletas del primer domingo de junio a dos Yunes, uno por el PRI y otro por  PAN-PRD, como candidatos a gobernador.

Triunfará quien ofrezca la oferta más convincente a los potenciales electores. Ahí les queda la víbora chillando, por ahora a los primos Héctor y Miguel Ángel. Después a los que se agreguen a la lista de candidatos.