Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
03 de noviembre de 2015

“Veracruz debe transitar de las palabras a los hechos”, dijo el senador José Francisco Yunes Zorrilla, “¡Llámenme Pepe, por favor!”, tras manifestarse de manera tajante en contra del continuismo que pretende la Fidelidad.

Adelanta que en los próximos días pedirá licencia en el Senado de la república, una vez concluido el trabajo del Presupuesto 2016 y sentar las bases para la entrega de más recursos a Veracruz de parte de la federación para el 2016.

Habrá que recordar que en el 2015 gestionó casi tres mil 500 millones de pesos para activar la producción en al menos 80 municipios mismos que fueron entregados de manera directa a los interesados.

“Pero hablemos de política”, regresa el mismo Pepe Yunes en charla con Santos Solís y este reportero.

“Estamos hablando de lo mismo, de la unidad. Es la unidad en torno al partido, el PRI, en donde existen muchas corrientes. Hablemos de la unidad, más no de esa unidad en torno al primer priista con quien se puede o no coincidir”.

¿Y eso es faltarle al respeto o agredirlo?, se le preguntó.

“Faltar al respeto es tener a Veracruz en un estado de indefensión financiera; en virtual estado de quiebra. Es tener un desorden financiero en donde no se sabe que va a pasar la siguiente quincena; en donde existe un desequilibrio de 800 millones de pesos mensuales en el manejo administrativo y en donde a la deuda se suma más deuda”.

¿Usted está peleado con Javier Duarte?

“A ver, yo no coincido con él, pero respeto su investidura y así lo he manifestado públicamente. El no es mi amigo pero es el gobernador. Y no coincidir es legítimo; es sano para la democracia; el disenso fortalece la pluralidad. Pero además el gobernador está por concluir una tarea sexenal y habrá de estar sujeto al juicio de la historia”.

“Debe quedar muy claro que en política no hay malquerencias. El a mí no me tiene confianza y hace bien. Yo por mi parte no le voy a solapar nada”.

¿Está dispuesto a llegar a acuerdos con él?

“Estoy dispuesto al diálogo, pero no a negociar impunidad. Yo no soy la continuación del gobernador Duarte. Yo lo que pretendo es encabezar una cruzada en favor de la construcción del nuevo Veracruz y queda claro que más del 80% de los veracruzanos ya no quieren más de lo mismo”.

Esa es la insistencia del senador en momentos en que todo indica que está a punto de turrón el “Destape” para el bienio 2016-2018.

Veracruz vive por segunda semana consecutiva la algarada del “nuevo” PRI, que es el que encabeza Alberto Silva Ramos. Es el ruido mediático de un PRI dividido disfrazado de unidad.

Es el “nuevo” PRI de Silva quien en el desatino suma a gánsteres como Fidel Kuri Grajales, en ese empeño por “defender” al primer priista Javier Duarte.

Ese PRI olvida que para que su partido gane lo primero que tiene que hacer es guardar una sana distancia con quien ha provocado la división y el quebranto de Veracruz.

Ellos, sin embargo lo ven de otra forma.

Su apuesta es por la victimización, una victimización a la que se quiere llevar a Duarte, poniéndolo como el benefactor agredido. Ese padre y protector de los senadores “¡yo los hice, prohijé y patrociné y mira como me pagan!”.

Es la repetida cantaleta que lleva a México para crear condiciones de rechazo y animadversión a los Yunes y que el PRI no gana sin él.

Duarte pretende victimizarse ante el gran elector Enrique Peña Nieto, mostrándose como el bueno de la película, mientras los malos e ingratos son los Yunes. Esos perversos, rijosos, que han fracturado a Veracruz y que quieren adueñarse de él a la mala. Ellos son los autores de la división y yo el garante.

Y para cerrar con broche de oro, gestan confusión.

“Las versiones de expulsión de Pepe Yunes, son producto de algún oficioso, y de las personas que quieren sembrar la desunión. Lo que planteamos es estar cada vez más cerca de Pepe Yunes, acompañar a Pepe Yunes a sus recorridos, que Pepe Yunes sienta el respaldo de su partido”, defiende Alberto Silva.

¡Que viva Pepe!, les falta decir.

Asimismo se insiste en que Javier hizo a Pepe, que incluso gracias a él es el presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público del Senado, cuando en los hechos no pudo colocar a ningún diputado federal en comisión importante alguna.

Así transita el primer priista jarocho, por el camino de la conmiseración diciendo que ¡yo soy la solución!, el que he ganado todas las elecciones en Veracruz, el fiel de la balanza.

En Los Pinos, sin embargo, no se tragan ese hueso.

Bien saben que la más importante elección, la presidencial, se perdió a manos de Miguel Ángel Yunes Linares quien llevó a Josefina Vázquez Mota una votación histórica que rebasó el millón 200 mil sufragios.

Tampoco pasa de largo que el entonces aspirante presidencial Enrique Peña Nieto, perdió Xalapa tres a uno y que el pasado junio la votación le fue adversa al PRI al mayoritear los distritos electorales, pero perder las más importantes plazas.

¿Qué si es cuestión del vaso medio lleno y el medio vacío?.. Tal vez, pero indiscutible la división priista. Ese es un hecho, al igual que la desesperación de la Fidelidad que los está llevando a transitar de error tras error.

Es un empeño por salvar el pellejo a como dé lugar se finca la estrategia atajar a los Yunes cueste lo que cueste.

Por ello esconden la basura bajo la alfombra.

Se busca dibujar una quimera de unidad, del “vamos con todo”, del no agredamos a Javier Duarte, del “¡síganme los buenos!”.

Para el aparato estatal no es momento de imprudencias como los feminicidios, los periodistas asesinados, las deudas con medio mundo, las raterías de los equiperos, la impunidad, el desorden de los 84 cambios en el gabinete y los y las desaparecidas… ¡eso no, por favor!

Tampoco hagamos gran caso a los deslices de “Frutsis..”, no hagamos tanto cuento con la mitotera de Orizaba, ni metamos ruido desenterrando historias de violencia y muerte ¿para qué?.. si aquí, neta, ¡no pasa nada!

Hoy estamos en otro tema.

Acaso por ello, en la misma sede del PRI estatal se desliza que el próximo sábado habrá “destape” en favor de Erick Lagos en Minatitlán y que para ello Ramón Ferrari moverá 500 autobuses con acarreados.

Lo que sí pudiera haber es un carbonelazo, particularmente porque Los Pinos ya decidió y por más que le busquen la decisión no tendrá marcha atrás.

Un mensaje claro, pero soslayado, fue entregado por la Federación el pasado fin de semana en el marco del 15 aniversario de la muerte de don Fernando Gutiérrez Barrios.

El nieto del ilustre exgobernador y centinela de la república, Luis Eduardo Lara Gutiérrez, uno de los más cercanos colaboradores de Luis Videgaray trajo a Veracruz un claro mensaje que ha tratado de ocultarse por todos los medios.

Parafraseando a don Fernando, el orador dijo que “En política no hay enemigos, no se somete ni mucho menos se aniquila”. Duarte bien se sabía que ese era el mensaje de Videgaray. Bien sabía además de la amistad de éste con Pepe Yunes y el circuito de alianza que traen con José Antonio Meade, Aportela y Nuño.

Acaso por ello el señor gobernador declinó asistir al homenaje al hombre leyenda objeto de desprecio tanto de él como de Fidel Herrera Beltrán.

El recado, sin embargo, ahí quedó:

“En política no hay enemigos, en política no se somete y mucho menos se aniquila y si no se somete ni se aniquila aun siendo de o de ideología diversa, mucho menos a los propios del mismo partido”.

¿A quién o quienes se quiere aniquilar?

“¿Acaso soy yo, maestro?”, preguntan Héctor y Pepe.

Los días por venir serán de dura lucha, de jugadas de última hora; de una desesperación que podría rayar en la agresión ¡Cuidado!

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo