El sector influyente en el primer círculo del Gobernador Javier Duarte ha acariciado la posibilidad de imponer un candidato de continuidad para la próxima elección de gobernador, sin embargo, es la apuesta más arriesgada para el priísmo, en razón de los excesos con que ha gobernando este grupo compacto procreado desde el sexenio de Fidel Herrera Beltrán.

Es claro que la ineficacia, la falta de atención a la problemática social y los escándalos de corrupción gubernamental, han cimentado el crecimiento de la oposición política; ahí se localizan los mejores niveles de aceptación entre la población que prefiere un cambio de mando a seguir padeciendo al grupo en el poder.

Los diagnósticos internos que se manejan en la esfera gubernamental sobre el crecimiento de la oposición en Veracruz muestra una tendencia favorable al cambio político, de mayor preocupación resulta el dato acerca de un alto nivel de aceptación de Miguel Ángel Yunes Linares como candidato a gobernador. Pero también es significativo que en amplias regiones del estado los diagnósticos reflejen la simpatía hacia al partido de López Obrador, el MORENA.