Viernes Contemporáneo
Por Armando Ortiz
24 de noviembre de 2015

El día martes 3 de noviembre en el Palacio de Gobierno de Veracruz se firmó el Protocolo Federal de Seguridad para Periodistas que contempla trece acciones específicas enmarcadas en nueve apartados: 1.- Respeto del derecho de libertad de expresión; 2.- Mapa de riesgos, que se refiere a la ubicación precisa y puntual de los riesgos que de manera preventiva puedan encontrarse los periodistas; 3.- Conjunto de acciones que tienen que ver con la seguridad de periodistas; 4.- Fortalecimiento y seguimiento de las investigaciones ministeriales; 5.- Formación de servidores públicos; 6.- Fortalecimiento de las capacidades de autoprotección de los periodistas; 7.- La significación de las condiciones laborales de los periodistas; 8.- Medidas de reacción inmediata; 9.- Evaluación del Programa.

Al evento asistió el subsecretario de Derechos Humanos y Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián, quien fue testigo de las protestas de los periodistas en ese día, pues los comunicadores no creían que ese protocolo se fuera a respetar. Campa Cifrían argumentaba: «Nuestro país se ha convertido en uno de los más riesgosos del mundo para ejercer el periodismo. Muchas y muchos periodistas han sido atacados, asesinados, desaparecidos. En pocos casos hemos sido capaces de judicializar y llevar a la justicia a los responsables. En muchas regiones del país los periodistas callan porque no hay garantías y decir la libertad les puede costar la vida». Esa era para el gobierno Federal la razón por la que se elaboraba ese protocolo.

Pues el día sábado y domingo pasados ese protocolo lo usaron los policías y golpeadores de Bermúdez Zurita para limpiarse el trasero. Durante las manifestaciones de maestros que se oponían a la Evaluación Educativa, a los guardianes de la seguridad les valió madres que los compañeros periodistas se identificaran como tales, les valió madres que los compañeros periodistas sólo fueran a cubrir el evento, les valió madres ese insulso protocolo que ya vimos, no sirve para nada.

Los elementos de la Fuerza Civil madrearon periodistas y lo que es peor, dejaron que sujetos vestidos de civil golpearan a los periodistas. Ahí están las imágenes y los videos. El objetivo de los elementos de la Fuerza Civil era partirles la madre a los que se les pusieran enfrente; como buenos gorilas analfabetas llevaron a cabo su cometido.

Entonces tenían razón los compañeros que ese día protestaron, la firma del protocolo sólo fue un simple montaje para verle la cara al subsecretario de Derechos Humanos y Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián.

Todavía, el gobernador Javier Duarte, en su conferencia de lunes defendió a capa y espada a su secretario de Seguridad Pública, esto a pesar de las quejas de los periodistas que señalaban que a los policías no importó que se identificaran, los elementos de la Fuerza Civil y los golpeadores vestidos de civil arremetieron en contra de ellos.

Pero Javier Duarte tenía que defender a su secretario porque éste sólo cumplió órdenes, y ni siquiera de Javier Duarte, porque Javier Duarte también cumplió órdenes; para el gobierno de la República la Evaluación Educativa tenía que llevarse a cabo cueste lo que cueste, sin importar la sangre que corriera, incluida la de los periodistas.

Es por ello que ese documento llamado Protocolo Federal de Seguridad para Periodistas que firmaron en Palacio de Gobierno es una mera farsa, pasara a la breve historia de la infamia como un documento inútil. Bien podrían los firmantes hacerlo rollito y metérselo por donde no les entra la luz.

aortiz52@nullhotmail.com