Política
Por Mario Mijares
24 de noviembre de 2015

Por encima de la pasmosa ingenuidad de un buen número de analistas, habrá que descubrir a los auténticos culpables de los millones de muertos, no importando el bando, ya que todos los fallecidos no dejan de ser humanos. Los efectos son meras justificaciones de las terribles masacres por parte de abyectos.

1.- Funes el memorioso es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges, el cual trata de una larga metáfora del insomnio. El protagonista sufre de hipermnesia, un síntoma del síndrome de los sabios y depuradores de recuerdos, en ellos, sólo les queda en la mente lo importante asó como lo más impresionante que les haya sucedido. “Este personaje notaba los progresos de la muerte y era el solitario y lucido espectador de un mundo multiforme e intolerablemente impreciso”, Artificios, Ed. Alianza, p.17. Sin duda, la gran generalidad de los seres humanos hoy día sufrimos la hipermnesia, ya que somos testigos oculares de las terribles masacres que se vienen efectuando en el mundo contemporáneo.

Tal pareciera que en México dichas calamidades las distinguimos como una acción cotidiana. El hecho de que los medios nos anuncien que en los dos últimos sexenios son más de doscientos mil muertos, demuestra la cierta aceptación del terrible magnicidio ya que los asesinatos y desaparecidos continúan sin desagravio alguno. Es usual encontrar noticias como: “En Guadalajara, Jalisco, tres hombres murieron y otro resultó gravemente herido cuando un comando armado irrumpió en un restaurante y abrió fuego contra ellos. Sabemos por testigos que los agresores escaparon en una camioneta Ram de doble cabina gris, eran cinco sujetos con sudaderas negras.” Tal noticia nos remite para continuar denunciando la masacre de los normalistas, quienes según informes fueron levantados también por comandos armados.

2.- Mientras tanto, los hipócritas y propietarios del reino de la rapiña y la devastación del mundo, se llenan las manos de millones y millones de dólares todos los días al fabricar y vender transporte de guerra; aeronaves; helicópteros; trasatlánticos; portaaviones; misiles; tanques; patrullas y todo tipo de material bélico. Quizás tales acciones de rapacidad, no se habían visto en ningún otro tiempo histórico.

Estos mercenarios dueños del capital de guerra, venden todo tipo de armamento al mejor postor, sean gobiernos de los países pobres incluso ricos, a comandos religiosos, terroristas; a los narcos o revolucionarios tipo las FARC de Colombia. ¡Ellos son los que están detrás de todas las masacres! Son los culpables de conocer noticias como: “En Dakar, Senegal, pistoleros fuertemente armados que gritaban Allahu akbar, irrumpieron en un hotel Radisson Blu, el viernes por la mañana en Bamako, la capital de la nación africana de Malí, tomando decenas de rehenes y dejando cuerpos esparcidos por el edificio.

3.- Sin embargo, ninguna revista social tipo Forbes, que ‎pone en sus listas a multimillonarios en economía y finanzas, pero jamás saca a los acaudalados de la industria de guerra. En una ocasión leí que ellos, “sólo hablan con Dios”, pues su ganancias son afrentosas, las cuales son el eje primero del capitalismo de nuestros tiempo. Un lucro que es equivalente al estiércol tal como la simbólica calavera de Edgar Allan Poe, cuando escribió sobre las ganancias y la representación del metal brillante en su obra El escarabajo de oro, The Gold Bug“. En donde simboliza a ese escarabajo que se regodea en hacer bolitas de excremento.

4.- Cuando se lee la nota de que desde los ataques a París, los funcionarios del gobierno han estado cuestionando si Europa tiene la capacidad de seguir la pista de los sospechosos de terrorismo y luchar ISIS. O bien que a principios de semana, John Brennan, el director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, afirmó que los recientes cambios a la Ley Patriota habían obstaculizado los esfuerzos antiterroristas y llamó a París una “llamada de atención”. No se puede dejar de asegurar, sobre la tesis de que los oligarcas de la guerra y la muerte, son los dueños del mundo, y sus condiciones e imposiciones, han provocado que los pueblos del planeta tierra, sean masacrados en medio del dolor como el que vive nos sólo Paris sino el Medio Oriente.