Místicos y Terrenales
Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez
12 de noviembre de 2015
  • Punto de Acuerdo para que Duarte los entregue

  • A Duarte no le importa la educación pública

La crisis de la Universidad Veracruzana en lo económico es la peor que haya tenido en su historia.

La cantidad de los recursos retenidos por el gobierno de Javier Duarte llegó éste 9 de noviembre a 2,381 millones de pesos.

Pero no es la única institución afectada. También la Benemérita Escuela Normal Veracruzana difunde ahora que también le han escamoteado recursos de la federación; la Universidad Popular Autónoma de Veracruz igualmente no recibe los subsidios que le corresponden desde su fundación.

El asunto es tan preocupante que este 11 de noviembre las comisiones unidas de Hacienda y Crédito Público, y de Educación, del Senado de la República, decidieron impulsar un punto de acuerdo emitido desde esa instancia, para que Javier Duarte entregue los recursos.

De hecho Juan Carlos Romero Hicks, presidente de la Comisión de Educación, afirmó que el punto de acuerdo debe contener un llamado, al gobernador de Veracruz, pero que este debe hacerse extensivo a los mandatarios estatales de todo el país y a los Congresos locales “para evitar que se repita esta situación”.

Romero Hicks sabe muy la situación que viven las instituciones de educación pública del país, con presupuestos restringidos.

De hecho el presupuesto de la UV es para atender a una matrícula de 80 mil estudiantes de educación superior, y los derechos de más de 12 mil trabajadores.

La Universidad Veracruzana incluso debería tener más recursos para impulsar una mejor educación de sus estudiantes y una investigación científica de avanzada que impulse el desarrollo de la entidad, lo cual es factible porque tiene a investigadores y académicos de alta calidad.

Por eso que Javier Duarte cuando retiene y evade el presupuesto de la Universidad Veracruzana daña a toda la población del estado, mucho más allá de toda la comunidad de la máxima casa de estudios de la entidad.

Romero Hicks dijo que está pendiente una legislación que aborde la situación y mecanismos de financiamiento de las instituciones que imparten educación superior.

En agosto los recursos retenidos todavía rondaban los 1,800 millones de pesos, lo cual significa que a partir de esa fecha el gobierno del estado de Veracruz no le ha dado a la Universidad Veracruzana un solo peso más de lo que corresponde a su presupuesto, por lo que ahora la cantidad es casi 600 millones de pesos más.

Y esto no es ninguna graciosa concesión que Javier Duarte le hace a la Universidad Veracruzana, si no que es una obligación constitucional, plasmada tanto en la Carta Magna de la República, como en la Veracruz.

En la Constitución de Veracruz el precepto se señala directamente en el articulo 10, por si el gobernador y su secretario de Finanzas quieren revisarlo.

Francisco Yunes Zorrilla, el presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, se manifestó comprometido a impulsar un punto de acuerdo en el que el Senado de la República acompañe la preocupación de la Universidad.

“Tengan la certeza de que este es un tema que se revisará de forma institucional, pues la Universidad representa un agente de protección científica, en su compromiso tecnológico, difusión cultural y en la formación de capital humano”, sostuvo.

En el caso específico de la Universidad Veracruzana, dijo, “tenemos muy claro lo que representa en el futuro de Veracruz, en su proyección científica, con su compromiso tecnológico, en la difusión cultural y en la formación de quienes seguramente, como capital humano, en el ámbito profesional, estarán siempre dando su mejor esfuerzo por nuestro estado”.

Otro de los senadores veracruzanos, el panista Fernando Yunes Márquez, enfatizó que la falta de recursos que denunció la rectora no es exclusiva de Veracruz, pues en otras entidades se ha dado a conocer la misma situación de incumplimiento de pago de recursos por parte de las autoridades estatales.

O sea que sí, el mal ejemplo de Javier Duarte cunde.

Por otra parte, el subdirector académico de la Normal Veracruzana, Gerardo Gómez Salas, aseguró que la Secretaría de Finanzas y Planeación les tiene retenidos 2.3 millones de pesos desde el 2014, enviados por la Federación, que serían utilizados para compras, adquisiciones y área académica.
Este dinero se entrega de manera anual o bianual, pero además desciende constantemente, pues hace seis años se obtuvieron 8 millones de pesos y este año apenas fueron 2.3 millones de pesos, para utilizarlos en infraestructura, proyectos académicos, asistencia a congresos y cursos, entre otros.
El procedimiento con la Normal es que presentan el proyecto de inversión, la Federación lo aprueba y envía los fondos a SEFIPLAN, que los traslada a la SEV y finalmente a la escuela, aunque a la Normal ya no llega el efectivo, si no lo requerido.

Gerardo Gómez también se pronunció porque los recursos de la federación a las escuelas de educación superior se entreguen de manera directa.

La Normal Veracruzana no depende completamente del presupuesto que el gobierno del estado debe entregarle, si no que se allega recursos también con la renta de aulas, de áreas deportivas y de la alberca, cursos de verano y escuelas de inglés, además de las cuotas de los estudiantes, que suman unos 7 millones de pesos anuales.

Así pues, el 15 de noviembre, el próximo domingo Javier Duarte dará su quinto Informe de gobierno. ¿Cómo dirá en ese acto que le ha escamoteado a la Universidad Veracruzana sus dineros?, ¿cómo presentará que le retuvo recursos a la Normal?.

¿Se atreverá a decir que ha impulsado la calidad de la educación pública superior en Veracruz?.