Ahora que PAN y PRD tratan de construir una alianza electoral para derrotar al PRI en Veracruz, toma relevancia la evaluación de los gobiernos surgidos de coaliciones similares en los estados vecinos de Oaxaca y Puebla. Como se sabe, en ambos casos, la coalición electoral encontró un campo propicio para hacer avanzar a Gabino Cué en Oaxaca y a Rafael Moreno Valle en Puebla, quienes superaron a un priísmo sumido en la degradación política.

La alianza electoral convertida en una coalición de gobierno arroja resultados de todo tipo en estas entidades: es posible localizar algunos cambios de forma en los estilos de ejercer el poder, resulta sumamente positivo la alternancia política ya que ha permitido el contrapeso a cacicazgos que detentaron el poder ilimitadamente. Aunque también se ha hecho notoria la repetición de vicios de los gobiernos priístas como el autoritarismo, la mano dura con movimientos y líderes sociales, un manejo financiero en la opacidad y el culto a la personalidad del gobernante a costa del erario público.