En Argentina, el candidato opositor Mauricio Macri, ha denunciado que la segunda vuelta electoral está marcada por la intervención gubernamental que ha desatado una campaña del miedo con la pretensión de ubicarlo como promotor de las medidas económicas que implantó la dictadura militar en la década de los 80 en este país.

Por su parte el candidato del oficialismo a la presidencia de Argentina, Daniel Scioli, ha colocado su expectativa de triunfo en los votantes independientes, particularmente en aquellos que en la primera vuelta respaldaron a Sergio Massa quién logró atraer a la nada despreciable cifra de cinco millones de votantes y que podrían ser la “bisagra” que necesita el candidato del partido de la presidenta Cristina Fernández.