A menos de un año de que concluya la administración de Javier Duarte, los servicios de salud a cargo del estado atraviesan una crisis que día con día pone en riesgo la salud de miles de veracruzanos que requieren atender su salud en la red hospitalaria estatal.

En su comparecencia ante los integrantes de la comisión del ramo, el secretario de Salud, Fernando Benítez Obeso, sólo confirmó lo que ya se sabía: al menos 10 hospitales se encuentran a medio construir, las instalaciones que existen son obsoletas, en las clínicas se trabaja sin equipo básico para atención de urgencias médicas y el desbasto de medicamentos es un mal cotidiano.