Alejandro Soto Domínguez

CUARTA PARTE

  • En Veracruz en el periodo del cuarto trimestre 2012 al segundo del 2015, la pérdida de puestos de trabajadores que tenían ingresos superiores a tres salarios mínimos (S.M.) fue de 177 mil 531. Representa una tasa promedio anual (TPA) de menos 12.3%. Tres veces más alta la pendiente de la caída, que la del aumento de los trabajadores que obtienen salarios de hambre.
  • Este ajuste doloroso, encontramos su origen en el en el sector secundario, donde se encuentran los empleos con remuneraciones decentes y prestaciones, que comprende la industria extractiva y de la electricidad, industria manufacturera y la construcción, estas actividades están en la lona, con una caída de menos 8%. En cambio en el País este sector está creciendo a una TPA de 3%.
  • La precariedad laboral fue y sigue siendo una constante para las administraciones estatales, más preocupadas en su beneficio, que en el bienestar de los veracruzanos. La calidad de los gobernantes se evalúa en base a resultados.

Continuando con el tema laboral, brevemente recordare la pasada colaboración, en la cual abordamos los efectos del estancamiento de la economía veracruzana en el periodo 2013-2015, citando algunas cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE-INEGI), donde destacó lo siguiente: la población ocupada disminuyo en 84 mil 016 plazas, la pérdida de puestos de trabajadores que tenían ingresos superiores a tres salarios mínimos (S.M.) fue de 177 mil 531 y los del segmento dos a tres S.M. también disminuyeron en 63 mil 990 puestos. Por otro lado, se presentó un aumento de personas que ganan menos de dos S.M. en 145 mil 598. En otras palabras, el empleo precario, los trabajadores que obtienen salarios de hambre y anticonstitucionales (de 0 a 2 S.M.), está creciendo a una tasa promedio anual (TPA) de 4.2 por ciento.

Los que apenas ganan un salario que escasamente les alcanza para comprar la canasta básica de alimentos (2 a 3 S.M.), decrecieron a una TPA de 4.6 por ciento y los trabajadores que obtienen salarios aceptables (3 a 5 y 5 y más S.M.), están decreciendo a una TPA de menos 12.3 por ciento. A este ritmo, la población de la clase media en Veracruz desaparecerá, que son lo que compran autos, ropa y zapatos de cierta calidad, entre otras características. Por esta razón no es de sorprender que de acuerdo con el Coneval creciera la pobreza a pasos acelerados en el periodo 2012-2014. La irritación social está a punto de estallar, sin crecimiento de la economía no es posible la creación de empleos dignos y con prestaciones sociales, entre las que destaca el acceso a instituciones de salud y la pensión con retiro honorable. Veracruz se está llenando de viejos desamparados.

Los datos de ocupación citados en el primer párrafo, tienes una explicación muy simple. La economía de Veracruz se está inclinando a las actividades productivas que se caracterizan por sus bajos salarios. Por un lado la ocupación en actividades del sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca) permanece su nivel sin variaciones bruscas, si acaso las estacionales, por los tiempos de naturales de la actividad. Sin crecimiento, con todo a favor en cuanto al clima, suelos y agua, pero sin aprovechar, que desperdicio, más al contrario contaminado las mejores tierras.

La crisis la encontramos en el sector secundario, donde se encuentran los empleos con remuneraciones decentes y prestaciones, que comprende la industria extractiva y de la electricidad, industria manufacturera y la construcción. En esta área de actividad se presenta una caída en la ocupación en el periodo que nos ocupa de 87 mil 805 plazas, que representa una TPA de menos 8 por ciento. En cambio en el país este sector está creciendo a una TPA de 3 por ciento. Estos datos negativos, se robustecen con el indicador trimestral de la actividad económica estatal de las actividades secundarias (ITAEE-INEGI), que nos indica una caída del 7.8 por ciento.

Lo preocupante es que el indicador mensual del total de la actividad industrial veracruzana, serie desestacionalizada, con tendencia-ciclo: en los primeros 6 meses del presente año, tenemos retrocesos mensuales importantes. El gran jugador de la actividad industrial, está ausente, Pemex abandono a los veracruzanos. Además a fuerza de ser reiterativo, las grandes inversiones federales y estatales para activar la industria de la construcción no tienes para cuando iniciar. Se han anunciado tantas veces su arranque desde el primero de diciembre de 2010, que ya se perdió toda credibilidad. Con promesas y discursos no se impulsa la economía estatal, la terca realidad impone su ley.

Lo que mantenía a flote la economía de Veracruz, era el sector terciario, sin  embargo ahora en el periodo que estamos analizando se perdieron 17 mil 060 puestos de trabajo. Vale la pena aclarar que en este segmento de actividad económica, engloba actividades muy disímbolas en cuanto a prestaciones, remuneraciones, grado de estudios y experiencia. Hay un aumento en el volumen de puestos de trabajo en el comercio, restaurantes y servicios de alojamiento.

Por el contrario tenemos retrocesos importantes en servicios profesionales, financieros y corporativos del orden de 49 mil 194 puestos. Por todo lo anterior se afirma: la precariedad laboral fue y sigue siendo una constante para las administraciones estatales, más preocupadas en su beneficio, que en el bienestar de los veracruzanos. La calidad de los gobernantes se evalúa en base a resultados.