Economìa y Sociead
Por Hilario Barcelata Chávez
18 de noviembre

Titubeante, inseguro, tropezando con las palabras y con las ideas y cayendo más de una vez sin poder recuperar la coherencia, el titular de la Secretaria de Finanzas y Planeación, Octavio Gómez Pellegrin, protagonizó ayer ante el Congreso local una vergonzosa comparecencia. Quedó así en evidencia que algunos funcionarios de mandos superiores del gobierno del estado carecen del perfil profesional adecuado, de la capacidad y conocimientos necesarios y hasta de un equipo capaz y eficiente que le evite la deshonra pública.

Nunca pudo enfrentar con decoro las preguntas de los diputados de oposición particularmente del diputado Julen Rementería quién lo cimbró al pedirle el monto del pasivo circulante de los Organismos Públicos descentralizados, para lo cual el Secretario nunca tuvo una respuesta sensata, aunque argumentó que eso no era deuda, pero luego aceptó que si era deuda, y por último mejor decidió que su mejor defensa sería aceptar su ignorancia y prometer que investigaría el dato.

Otra sacudida la recibió del mismo diputado Rementería quien le cuestionó sobre el destino que se le dio a los 1,388 millones de pesos (mdp) que se obtuvieron por un crédito contratado en el mes de marzo de este año. Nuevamente confesar la ignorancia fue la mejor defensa y sólo logró prometer nuevamente que investigaría ese dato y lo ofrecería posteriormente.

Más tarde volvió a trastabillar y, después de vanos intentos por defender lo indefendible, desistió en su inútil afán de convencer que el gobierno de Veracruz no había contratado nueva desde el inicio de esta administración. La evidencia que se le presentó era devastadora: al inicio de este gobierno, de acuerdo con la Cuenta pública 2010, la deuda pública bancaria era de 12,100 mdp; hoy el quinto informe de gobierno reconoce un endeudamiento de 43,786 mdp. Un aumento de 31,686. Es decir, no era una cuestión de opinión, era un simple asunto de aritmética.

Sin embargo faltaba el impacto que haría colapsar su integridad y la poca claridad y coherencia que aún le quedaba. Un golpe demoledor que evidenciaría toda su incapacidad. La pregunta era simple pero fue demoledora para el Secretario Gomez Pellegrin ¿Cuál es el saldo actual de los tres créditos contratados para garantía de pago oportuno (GPOS) registrados en la SHCP desde 2012., pero cuyos montos no se encuentran publicados. Simplemente no supo que responder. Tal vez porque desconoce el dato, tal vez porque, como fue evidente, no tenía ni idea que es un GPO.

En fin, de nada valieron las más de cuatro mil (4,000) tarjetas que su equipo preparó con la información que se requeriría para que diera respuesta a los cuestionamientos de los diputados, porque aún a pesar del intenso “tarjeteo” no fue capaz de contestar coherentemente. Una desgracia pues.

Dos cosas lógicas podrían haber pasado después de la comparecencia: Una, que el gobernador le solicitara la renuncia al Secretario por su incompetencia. Dos, que el Secretario presentará su renuncia por la misma razón. Pero nada de eso pasó porque este gobierno trabaja contra toda lógica. Y desventurosamente así seguiremos.

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