La tremenda golpiza que propinaron grupos especiales de la policía veracruzana a maestros inconformes con la evaluación denota un grado más de la descomposición de las relaciones entre el gobierno y la sociedad. ¿Para qué se formó un grupo de esa naturaleza? Obviamente para desalentar manifestaciones de grupos sociales demandantes de atención a sus problemas colectivos. Si la misma eficacia que demuestran para reprimir la aplicaran en el combate a la delincuencia entonces sí estaríamos hablando de un verdadero cambio.