Pese a los discursos pacifistas de los gobernantes de las naciones involucradas en el conflicto que antecedió a los atentados de la semana pasada en París, todas se preparan para una confrontación de mayores dimensiones, así se percibe el derribo del avión ruso por la fuerza aérea de Turquía, que da cuenta de la acumulación de agravios y que de un momento a otro se puede tornar incontrolable.

Desde Estados Unidos los jefes de gobierno Hollande y Obama construyen una plataforma multinacional única en contra del grupo terrorista ISIS, y por supuesto que le permita a los integrantes de la OTAN mantener su hegemonía sobre la zona.

Del otro lado, el gobernante Ruso Vladimir Putin activa su coalición con China e Irán  y sostiene que la zona sólo puede ser negociada si se le garantiza el predominio sobre los campos del petróleo y el control militar y político sobre Siria, de otra manera cuenta con la capacidad bélica para defender lo que considera interés estratégico de Rusia y sus aliados.