El primer día del presente año en este mismo espacio suscribimos lo que a continuación se lee, no es satisfactorio haber coincidido con nuestra realidad veracruzana sin embargo ¿acaso el que viene será mejor? Es preferible pensar que así será porque, de lo contrario, viviríamos en permanente insomnio. Feliz Año 2016.

Ya estamos en 2015.

Iniciamos el año 2015 tras dejar al 2014 que en términos de sociedad-gobierno no dejó buenos resultados, lo peor es que en el horizonte el año que hoy comienza no se observa que vayan a componerse las cosas en cuanto a mejoras  en las condiciones materiales de Veracruz. De ese panorama hablan los números rojos con los que trabaja el gobierno, a los que se sumará un crédito adicional por préstamo bancario ¿para qué? La interrogante es válida porque mucho se ha hablado del incremento presupuestal para este año, que supera ya los 100 mil m de pesos ¿servirá de algo ese aumento a la sociedad veracruzana? Muy difícil la tendrá el gobierno estatal, más aún que en los pasados cuatro años de la actual administración cuyos resultado han sido magros, y ya sabemos que empieza el declive del gobernador como figura central en el esquema de gobierno, las circunstancias y los actores políticos así como los poderes fácticos empezarán a ocupar un lugar preponderante. ¿Qué peor escenario pudiera diseñarse cuando el dinero no alcanza para pagar deudas y cuando se adquiere más deuda frente a necesidades sociales desatendidas? En esas circunstancias es difícil expresar ¡Feliz Año! Enero 2015.