Comedor
Israel Hernández

Veracruz- 2015-12-3008:19:10-

En Veracruz la Cruzada Nacional contra el Hambre impulsada por la Secretaría de Desarrollo Social federal, ha fracasado.

De los 16 comedores comunitarios que se abrieron en el municipio porteño, por lo menos la mitad están en el abandono y sin ofrecer alimentación a las personas más pobres de la ciudad.

Un recorrido de IMAGEN del Golfo constató que en las colonias con mayor marginación de Veracruz, los comedores que fueron construidos para ofrecer comida gratuita están cerrados.

Del total, los ubicados en las colonias Dos Caminos, La Pochota, Rosa Borunda, Tejería, Las Amapolas, Chivería y San Julián se mantienen sin servicio y en algunos casos están abandonados desde hace meses.

Irregularidades

En Dos Caminos, por ejemplo, el comedor localizado en la esquina de las calles Madre Selva y Margarita fue cerrado hace casi 2 meses debido a las anomalías que había en su operación.

“Aquí nada más vinieron a alborotar a la gente cuando lo inauguraron y después fue un desastre: la comida que sobraba se la llevaban los trabajadores y había muchos problemas para aceptar a la gente”, explicó Irene Valenzuela, habitante de la colonia.

De acuerdo a la vecina, el comedor comunitario solo dio alimentos unas cuantas semanas, pero la afluencia de comensales bajó y los voluntarios decidieron dejar el proyecto.

“Había muchos problemas, nunca hubo organización y las que sí cobraban no tenían voluntad de trabajar. Cuando sobraba comida yo les decía que la rifaran entre la gente que sí necesitaba y ellas decían que no podían, pero eso sí, después se llevaban todo eso a su casa”, detalló.

La construcción está abandonada e incluso el mobliiario existente fue sacado del lugar. Ahora los vecinos piden que sea rehabilitado o que el pequeño predio sea aprovechado para actividades culturales, lúdicas educativas.

Atienden una vez al mes

A un par de kilómetros del establecimiento de Dos Caminos, en la colonia La Pochota, cuyas calles no conocen el asfalto y las viviendas carecen de agua y un drenaje eficiente, las instalaciones del comedor comunitario lucen abandonadas.

Una vecina del lugar comentó que lo abren una vez a la semana, o incluso, funciona una vez al mes. Lo mismo pasa con la escuela de Educación para Adultos que también se aloja ahí.

“A veces vienen a abrir y creo que dan clases de baile, pero de comer dan muy poco”, dijo una de las habitantes de una de las colonias con mayor rezago social de la ciudad y en la que la pobreza es evidente.

‘No dan la gran cosa’

Otro de los comedores sin servicio es el de la colonia bautizada en honor a la esposa del exgobernador y ahora cónsul, Fidel Herrera Beltrán.

Mientras la señora Rosa Borunda disfruta de los banquetes catalanes en Barcelona, España, los necesitados que residen en la colonia de su nombre no tienen oportunidad de acceder a los alimentos gratis de la Cruzada contra el Hambre.

“Hoy no sé por qué no abrieron, pero sí funciona en algunos días (…) No dan gran cosa, pero sí ofrecen sopa, lentejas, frijoles y carne de soya para quien lo desee”, señaló Abigail, una de las vecinas al comedor.

Lo mismo ocurre en el instalado en Las Amapolas y en los de las comunidades de Tejería y San Julían. Este último, según declaraciones de la coordinadora del programa en Veracruz, Claudia Ramírez Marín, cerró debido a la poca afluencia de gente.

Sin versión oficial

IMAGEN del Golfo buscó a Ramírez Marín para conocer su versión respecto a la operación de los comedores, pero fue imposible encontrarla. También se intentó hablar con la directora de Desarrollo Social del Ayuntamiento de Veracruz, Guadalupe Tapia, pero tampoco se obtuvo respuesta.

En septiembre pasado, Tapia declaró que algunos comedores habían tenido adecuaciones y en algunos habían sido cambiados de ubicación, como en el caso de Las Bajadas y Chivería. También confirmó que por lo menos cuatro habían sido cerrados.

Según la funcionaria municipal, los 16 comedores atienden entre 2 mil 500 y 3 mil personas al día. No obstante, cuando están cerrados, por lo menos mil 500 veracruzanos no tienen oportunidad de comer una vez al día.

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO