De manera consecutiva la población de Xalapa ha sufrido dos agresiones de parte de la autoridad municipal, que bajo el pretexto de presentar espectáculos ha concedido el uso de las vialidades a empresas privadas que en nada benefician a los habitantes de la capital. Primero fue una empresa de modas que dispuso del viaducto del parque Juarez, ahora fue una refresquera la que se adueño de las calles del centro de Xalapa y provocó un agobiante caos vehicular con la anuncia del presidente municipal.

A dos años de iniciada la administración municipal, ya ha dejado constancia pública de que no le acompaña la sensibilidad social, estos 24 meses de gobierno se han distinguido por una lejanía de la autoridad con los problemas sociales que aquejan a los Xalapeños. Américo Zúñiga prácticamente se ha dedicado a administrar lo poco que puede llegar del recurso federal y la recaudación local, por que el presidente de los xalapeños tampoco se distingue por ser un gestor de los recursos que se necesitan para impulsar el desarrollo de la ciudad, es en todos los sentidos un gobernante conformista y expectante.