Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
10 de diciembre de 2015

“¡Veracruz no tiene dueño!”

Amadeo Flores es un hombre serio, experimentado y con una reputación a prueba de balas.

Es quien encarna en momentos de desgarre y frivolidad del liderazgo priista, el factor de unidad. Es quien, en las puertas del destape del candidato a la gubernatura, podría llevar no sólo a buen puerto a su partido, sino a una eventual victoria.

Sobre todo cuando, en los hechos, el PAN está a un paso de alcanzar la gubernatura y particularmente porque la división gestada por el propio Duartismo ha puesto en serio riesgo la supremacía tricolor.

Por estos días hay quien apuesta por Amadeo Flores para ocupar la dirigencia priista tras el torpe y ambicioso paso de Alberto Silva Ramos.

La idea por sí misma no sólo es buena, sino que representa una oportunidad más para que este avezado político ponga fin a las divisiones, disputas personales –ese pleito inútil con Miguel Angel Yunes Linares- y la confusión entre la militancia.

Amadeo hace mucho que dejó de buscar chamba.

En materia política, de partido y en la administración pública estatal y federal ha sido todo y ha tenido de todo. Se ha ganado asimismo el respeto de los de su clase.

Javier Duarte lo sabe y tan es así que lo respeta y reconoce su trabajo al igual que lo han hecho Héctor y Pepe Yunes, con quienes tiene diálogo permanente a la par de la familia priista que le guarda credibilidad y lo considera.

Por ello habría que insistir, en que este amigo es un factor de unidad.

Acaso por ello la reflexión en el marco del aniversario de Vía Veracruzana, en donde el reconocido político ha dejado muy en claro que Veracruz no es de nadie “es de todos los veracruzanos”.

Colocaba así a su organización, a su partido y al gobierno estatal en el punto de equilibrio.

Fue en el marco del 18 aniversario de la fundación de esta asociación en la que Amadeo, uno de los socios fundadores, expresó que los integrantes de la misma, son hombres y mujeres con participación política donde no importa el credo y la religión, menos los colores, “porque por arriba de ello, está el deseo de servir a Veracruz y los veracruzanos”.

Fue en el museo MIX de la ciudad de Xalapa donde hizo una serie de definiciones ante los buenos, los malos y los feos.

Presentes el gobernador Javier Duarte, el presidente de Vía, Mario Tejeda, el senador Héctor Yunes, los diputados Erick Lagos, Adolfo Mota, Alberto Silva, Juan Carlos Molina, Presidente de la liga de Comunidades Agrarias e integrantes del gabinete.

Ahí Amadeo Flores, oriundo de Cotaxtla, detalló que en Vía Veracruzana existe una organización política sería, con membresía real y vigente. “La fortaleza de Vía Veracruzana se basa en el respeto porque respeta la diversidad y reconoce la pluralidad”, apuntó.

El orador, ante más de 1500 asistentes, compartió que en el proceso electoral que se avecina, estarán participando con toda su fuerza, estructura y capacidad de convocatoria.

El ex diputado federal señaló además que Veracruz no tiene dueño, pues le pertenece a todos los veracruzanos.

“Estamos pues listos para la batalla”, expuso, al tiempo de pedir un minuto de aplausos para Pedro Rivera Pavón, Guillermo Zúñiga, Salvador Mikel, Abel Del Bosque.

Así, y en ese contexto vale la pena preguntar ¿Qué quiere Amadeo Flores Espinosa? ¿Insertarse en la política? ¿Tener chamba? ¿Congraciarse con Duarte o el Cisne?..

Para quien ha sido todo, menos gobernador, para quien ha alcanzado el reconocimiento y respeto de sus pares y de amplios sectores de la ciudadanía, para quien aprendió a vivir en la medianía y en lo familiar gestar una familia modelo, su proyecto está por encima de una chamba o congraciarse con un grupo.

La participación de Amadeo será no porque la busque, sino porque lo andan buscando. Y si no…

Tiempo al tiempo.

 

 

*Premio Nacional de Periodismo