No son pocos quienes adelantan “destapes” de candidatos al gobierno de Veracruz, es un síndrome muy propio de la biología del sistema político mexicano pues está en sus genes la tendencia a especular, la causa radica en el largo periodo del antiguo régimen en el cual desde el quinto año de un gobierno el deporte favorito era adivinar el nombre de quien sucedería al gobernante en turno. En ese ejercicio muchos repiten de oídas, otros agudizan la reflexión y adelantan juicios, normalmente pocos le atinan y cuando por casualidad en alguna ocasión mencionaron el nombre del finalmente escogido entonces alardean ¡lo dijimos a tiempo! En un plazo no mayor a un mes se conocerá con certeza quiénes serán los abanderados al gobierno de Veracruz por los diferentes partidos, entonces la especulación sobre el tema quedará atrás; sólo para dar lugar a otra serie de “razonamientos”, que esta vez versarán sobre quién ganará la elección.