Muy pocos creyeron que el brazo de la justicia alcanzaría a Arturo Escobar, ex vocero y secretario de procesos electorales del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quién fuera señalado por la Procuraduría General de la República por presuntos delitos electorales cometidos en las pasadas elecciones federales, de manera clara el señalamiento que pesaba sobre el ex titular del área de prevención del delito de la secretaria de gobernación federal, se fincaba en su responsabilidad en la distribución de tarjetas bancarias entre los votantes.

Después de que los principales líderes del priísmo nacional cerrarán filas para proteger a su aliado histórico no causa sorpresa que “por falta de elementos probatorios” una juez de distrito en materia administrativa en el Distrito Federal haya negado la orden de aprehensión contra Arturo Escobar, lo que si es sorprendente es que ahora intenten revertir el señalamiento y coloquen en el banquillo a Santiago Nieto Castillo, titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), por supuesto, conflicto de intereses.