Si la inversión de recursos estatales para obra pública es raquítica, también lo es en los municipios veracruzanos, es en este ámbito donde se recrudece la falta de fondos públicos del estado, ya que la mayoría de los dineros municipales se destinan al pago de nóminas y la prestación con muchas dificultades de los servicios de limpia pública y otras necesidades elementales de la administración pública local.

Otra de las razones de la falta de obra pública municipal es el  pesado lastre que representa el incremento en la deuda pública que han contratado los ayuntamientos veracruzanos, como se sabe muchos de sus recursos están bajo el esquema de la bursatilización, deuda disfrazada que consume participaciones destinadas a atender obras de impacto social. Quizá por ello la mayoría de los informes de actividades de los ediles ha pasado desapercibida, ya que poco han tenido que informar.