fotos-2015-12-04-Policiaca-449276Amatlán de los Reyes- 2015-12-0409:22:14- El reencuentro de Melvin Lanza Moradel y su madre Maria Elena Moradel encendió una nueva luz de esperanza para la Caravana del Movimiento Migrante Mesoamericano. Una reunión que quedó pactada desde junio de este año, cuando Melvin, que actualmente vive en Veracruz, escuchó en la radio que su familia lo buscaba.

Quince largos años tuvieron que pasar para que la señora María Elena pudiera volver a ver, besar y abrazar a su hijo que salió de Honduras en busca del sueño americano.

Sin embargo, la vida da muchas vueltas y por diversas circunstancias Melvin decidió quedarse en el puerto de Veracruz, donde ha intentado salir adelante.

La Caravana del Movimiento Migrante Mesoamericano le dio la oportunidad de reencontrar a su madre en la casa de “Las Patronas”, mujeres altruistas que ayudan a los migrantes en su paso por Amatlán.

Lamentan resultados del INM

Decenas de madres centroamericanas, con poco más que un puñado de sueños, emprendieron un largo viaje al sur de México para buscar a sus hijos desaparecidos.

Rubén Figueroa, Coordinador Regional de la Zona Sur-Sureste de la Caravana, lamentó los pobres resultados que el gobierno de Veracruz ha tenido en materia de migración. “Es una situación de peligrosidad, los migrantes continúan a merced del crimen organizado hasta que exista una política de migración adecuada y que se abran las puertas de este país.

“Nos toca a nosotros liberar la esperanza, la cual muchas veces está atada por la política migratoria, la violencia y la pobreza”, manifestó Figueroa. Una de las esperanzas de la organización es que México conceda condiciones humanas para quienes pasan por este país hacia Estados Unidos.

Ayer por la noche, el Instituto Nacional de Migración (INM) le otorgó a Melvin una credencial para su libre tránsito por todo México a fin de regularizar su situación legal.

De igual manera, la Caravana Migrante ya tiene dos casos más donde el INM dará el libre tránsito a dos migrantes más que son buscados por su familia.

En su recorrido, hacen paradas por las ciudades que son parte del trayecto migrante con la esperanza de poder encontrar a sus familiares a quienes, en muchos de los casos, han buscado por más de una década.

Durante su paso por México, la caravana busca migrantes que pudieran estar varados en hospitales, albergues, refugios y cárceles.

Caravana, última esperanza de madres

Con el corazón en la mano y un nudo en la garganta, el grupo de madres marchó ayer por el centro de Córdoba para pedir la ayuda de la ciudadanía, las organizaciones y las autoridades el regreso de sus seres queridos.

”El dolor se convierte en coraje cuando se busca algo a lo que más aman, busco algo que es mío, quiero que me lo devuelvan, lo quiero y por eso estoy aquí” dijo Claribel Mendoza, una madre desesperada que busca a su hijo Marvin Alejo, quien salió en 2013 en busca de una mejor vida, pero a la fecha no ha sabido nada de él.

”Así como hay madres centroamericanas, también hay madres mexicanas que tienen hijos migrantes y sufren, también hay mexicanos migrantes, escúchennos”, dictó la señora que salió desde El Salvador con la esperanza de encontrar a su hijo.

”Somos migrantes, no somos criminales, somos trabajadores internacionales”, corearon las integrantes de la caravana mientras recorrieron algunas de las calles del centro de la ciudad para hacer extensivo su mensaje de conciencia.

Junto a ellas, estuvo Norma Romero, integrante de Las Patronas, quien dijo que hace falta conciencia por parte de la misma sociedad para sumarse a las mujeres que claman justicia, que no sean indiferentes al dolor de quienes buscan a sus familiares desaparecidos.

Aunque no citaron la cantidad de migrantes desaparecidos, consideran que son ”miles”, y que con la caravana siempre tienen buena respuesta, ”con cinco o seis que se concientice o cinco o seis que se encuentren, es una gran bendición para todas”, expresó Romero.

Las integrantes de la caravana destacaron que es la situación económica, social y política lo que orilla a los miles de jóvenes a abandonar sus países en busca de oportunidades laborales, para tratar de ayudar a sus familias en Centroamérica, no es México el país de destino, si no sólo el paso para ellos.

Las madres migrantes, en su recorrido, portan fotografías y datos que alguien pudiera reconocer.

En próximos días, el movimiento continuará su recorrido hacia Puebla, Tlaxcala, Distrito Federal y, psosteriormente, Oaxaca para regresar nuevamente a Centroamérica. Hasta entonces, el grupo de madres seguirá su camino bajo el lema “hijo, mientras no te encuentre, te seguiré buscando y no descansaré hasta encontrarte”.

Imagen del Golfo/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO