Contraesquina Politica
Por Fernando Martínez Plascencia
30 de noviembre de 2015

Dueño de haciendas y vidas, nacido en la opulencia y el despilfarro, José Francisco Yunes Zorrilla, el nacido en Perote, ha sacado su verdadero rostro, ese que desde algún tiempo venía mostrando. No le importa lo que piense la gente con tal de conseguir, a base del servilismo, la tan ansiada candidatura al gobierno del estado. Su humillación no tiene límites. Su euforia traiciona sus principios, como si con ello ya tuviera asegurada su candidatura. Javier Duarte hizo su arribo, y él se olvidó de todos con tal de elogiar lo putrefacto de este mal gobierno. Se deshizo en alabar al que separa la realidad, con lo que vive Veracruz.

Su tercer informe, si a eso se le puede llamar informe, sirvió para eso. Nunca en la historia de Veracruz, se había visto tanto cinismo y desfachatez. La congruencia  de hace un  tiempo, y la incongruencia de la alabanza de su tercer informe, juntas, caminando de la mano. El Veracruz violento, y el de las desigualdades de Javier Duarte, por el Veracruz de la igualdad que hoy nos quiere cambiar el senador José francisco Yunes Zorrilla, en la que, según, todos estamos muy contentos, políticamente y socialmente hablando.

Nunca se había visto tal cinismo y falta de vergüenza en un senador de la República.

No se comprende semejante delirio de bajeza en las palabras del senador pepeyu. No se entiende dónde quedaron sus principios y palabras. No se requería semejante humillación para agenciarse la candidatura.

Cierto, Javier Duarte De Ochoa influirá, pero no será decisivo. No se entiende su posición, a menos que en  la comida en su rancho, Manlio Fabio Beltrones le haya recomendado, u obligado a reconocer en su informe, por sugerencia de Enrique Peña Nieto, a Javier Duarte De Ochoa, de otra forma no se entiende.

Por Dios, donde perdió el rumbo el senador José Francisco Yunes Zorrilla? Creo que la comida en su rancho “San Julián”, donde se dieron cita muchos infieles prósperos, le indigesto las neuronas políticas que lo mantenían ecuánime, y coherente.

Decidir en libertad, sin ataduras partidarias? A partir de ahora ya no se lo creemos. Su trabajo en el senado es bueno, pero señor senador Pepeyu, su informe acabo con la poca esperanza que pudiera quedar de hacer justicia al pueblo veracruzano, está visto que usted será cómplice de la prosperidad. Lamento, decirlo, pero usted ha traicionado, no a la “clase política”, esa que vive igual que usted, sino a aquellos que hoy viven en la miseria y pobreza. La naturaleza de los políticos es esa, no nos extraña, viven de las mentiras, del engaño, de las falsas promesas, pero arrastrarse tanto señor senador, no era necesario.

“Duarte, factor de unidad”, eso nadie lo cree. Qué vergüenza escuchar esas palabras, semejante insulto al pueblo veracruzano raya en la desfachatez. No hay moral ni principios, la ambición del poder no respeta eso.

Escuche: el PRI, “………partido en el que se puede convivir, se puede asistir y encontrar salida sin renunciar, sin claudicar……..” esas fueron sus palabras en su tercer informe, no me haga reír senador. Javier Duarte representa todo lo contrario, totalmente, usted mismo lo ha dicho, ya se le olvido? Le digo, es su naturaleza.

Ojala y Héctor Yunes no termine así, lamiéndole los zapatos al peor gobernador que ha tenido Veracruz, porque si eso llega suceder, sería el colmo, es lo único que nos falta, mejor váyase del estado sino quiere morir de un entripado, porque seguramente, Javier Duarte, a esas alturas ya habrá negociado la impunidad que tanto le urge, mucha o poca, da lo mismo, porque el fondo del problema en este momento para elegir candidato es ese; la impunidad y complicidad.

Lo cierto es que si HYL también hace lo mismo, es decir, lamerle los zapatos o lo que sea con tal de lograr la candidatura, esto estará perdido, o quizá, viéndolo bien, sea lo mejor, que llegue alguien de otro partido, para castigar a los responsables de tanto saqueo de recursos, que ha  vuelto millonarios a tantos del clan de la corrupción, de antes y de ahora.

Pactar con el clan de la corrupción, será el peso de la medida, para señalar al próximo candidato.

Lo único que queda es recordar lo que una vez dijo Don Jesús Reyes Heroles, siendo dirigente nacional del PRI, a propósito de la candidatura de Manuel Carbonell De La Hoz, cuando Rafael Murillo Vidal lo impulso como candidato: “Yo como veracruzano no he votado por Carbonell”, y ahí terminaron las aspiraciones  de ambos, si, la de Jesús Reyes Heroles, que estaba destinado a algo más grande, y la del candidato de Murillo.

Hoy no son los tiempos de antes, pero la política ha dado giros únicamente para seguir igual. En una de esas, Padrino Beltrone unge por indicación de EPN a cualquier otro, menos a los que parecen ser. Sería un error para ellos, pero en fin, así es la política.

 Los ciudadanos? Esos no importan.

La alianza entre HYL y JFYZ pronto terminará, o se reforzará, depende en qué sentido venga el dedazo.