A pesar de que un juez negó la orden de aprehensión solicitada por la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales de la PGR en contra de Arturo Escobar, el ex dirigente del partido Verde estaría involucrado en diversas actividades ilícitas de carácter electoral, no sólo es el tema de las diez mil tarjetas bancarias distribuidas entre los votantes, también fue responsable de promover ilegalmente los spots del Partido Verde en las pantallas de cientos de cines, donde se calcula se gastaron más de 320 millones de pesos fuera de los tiempos y espacios oficiales y por lo cual su partido fue multado por el Instituto Nacional Electoral.

Sin sustento, la ruidosa defensa mediática que hace el propio Arturo Escobar y la dirigencia nacional del PRI, pronto puede diluirse, ya que al decirse víctima de un conflicto de interés por parte del titular de la FEPADE, estaría provocando que los ojos de la opinión pública se dirijan hacia el círculo íntimo del presidente Peña Nieto, donde efectivamente se presentan ejemplos claros de conflictos de interés, y han trascendido al escándalo público la mezcla de los negocios y beneficios al amparo de los cargos públicos.