El gobierno veracruzano y los constructores del túnel sumergido bajo el Río Coatzacoalcos debieran tomar asesoría de quienes construyen la ampliación del canal de Panamá, que en ocho años y no más de diez como ocurre en Veracruz están a punto de concluir esa magna obra que se programó para ser inaugurada en abril de 2016, aunque quizá haya prorroga de tiempo por cuestiones administrativas y de control financiero, la obra física está prácticamente concluida. En cambio, el afamado túnel sumergido que respecto de la ampliación del citado canal adquiere proporciones tercermundistas no tiene fecha de terminación. Ya de perdida debieran consultar al Chapo.