Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
02 de diciembre de 2015

Firme, categórico, consciente de que el ruido generado en torno a la sucesión no ayuda en nada a la unidad priista, el candidato a la gubernatura Pepe Yunes sostiene a pregunta expresa, “declinaré si me lo pide el presidente Enrique Peña Nieto”.

“De otra suerte seguiré mi camino, continuaré bajando recursos federales a los sectores productivos y habré de aguardar los tiempos político electorales con prudencia, con disciplina y con lealtad a mi partido y al presidente de México”.

En charla con este reportero a temprana hora luego de cuestionarle presunta declinación a su aspiración a contender por la gubernatura bianual, el senador José Francisco Yunes Zorrilla, precisó no haber leído alguna nota en cuestión “que de todos modos si así fuera, respeto todo tipo de expresión, pero no tengo pensado ni declinar ni retirarme de la contienda”.

La única manera que lo haga es si el presidente de la república de manera expresa me lo pide.

Declina opinar sobre las declaraciones del gobernador Javier Duarte en el sentido de qué Peña Nieto depositó en él tomar la decisión sobre quien será el candidato priista a la gubernatura y subraya “Yo sigo trabajando recorriendo Veracruz”.

“¡Y esto ya nadie lo para!”, dijo categórico.

“Yo sigo desde el Senado de la República pensando y actuando en favor de Veracruz y ese empeño nadie me lo quita. Incluso en breve daré a conocer el programa de desarrollo social para Veracruz en donde se bajarán importantes recursos económicos producto de acuerdos con el titular de Sedesol, José Antonio Meade”, dijo.

Concluyó que no es momento de confronta “si se habla de unidad hay que transitar de las palabras a los hechos ya que la unidad no debe ser un objeto de deseo”.

Y es que, en efecto, Pepe Yunes ha sido objeto pero de una serie de ataques bajunos.

Desde que empezó a repuntar en las encuestas el sector oficial y el priismo de Alberto Silva han reiterado que eso es una “¡mamada!”; luego el poner en tela de juicio su relación con el gabinete económico-financiero que encabeza Luis Videgaray presumiendo el propio gobernador que “yo soy más amigo”.

Asimismo han puesto en tela de juicio su amistad con el presidente tras las recientes declaraciones del gobernador en el sentido de que “yo soy el único amigo veracruzano que tiene Enrique Peña Nieto”.

Y previo a su tercer informe legislativo, Pepe fue desacreditado y disminuido mediáticamente por la prensa oficial e incluso por su propio aliado Héctor Yunes, quien de manera inopinada pretendió un madruguete destapándose luego que Manlio Fabio Beltrones, le musitara en San Julián: “¡Héctor, felicidades!”.

Pepe Yunes, en su discurso el domingo donde denuncia la corrupción y los moches pone contra la pared a los fidelistas, recibe como respuesta nuevas embestidas y golpeteo mediático.

Un día después de la apantallante muestra de fuerza política y de masas de Pepe, el pasado lunes, se le arrebata la bandera al anunciar el gobierno la creación de una Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción y un Comité Coordinador Anticorrupción y un nuevo formato de Contraloría General Estatal Anticorrupción.

Y esa misma tarde en una comida con periodistas el propio mandatario estatal, llevando a Silva de la mano en abierto respaldo, adelanta que “¡Yo decido!”.

“En el tema de la sucesión me dijo: Javier, nunca me has fallado, pero esta es la decisión más importante de tu vida, no te puedes equivocar, con lo cual me está dando una gran responsabilidad”, dice Duarte que le dijo su cuate Enrique.

Mmm…

Si él decidiese no lo diría, regla básica del juego de poder.

Pepe, sin embargo, se mantiene firme. A pesar de tener a una parte de los veracruzanos, el sector oficial pues, en su contra sigue adelante. Sabe que sabe y sólo aguarda.

Hoy la disputa por el poder es cuerpo a cuerpo. Es el juego del todo o nada. Es vencer la disyuntiva de poder o cárcel y chin chin el que se raje.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo