Es realmente difícil para el gobernador del estado reanudar una relación con los senadores de su partido en base a la confianza porque a estas alturas tanto José Yunes Zorrilla como Héctor Yunes Landa han venido comprobando que el proyecto de la candidatura priista, visto desde el gobierno, no pasa por el senado. Al menos esa es la percepción que se tiene acá en el llano y ambos legisladores deben tener mejores elementos para así deducirlo. Sin embargo, a quien más interesa que todo salga bien es al gobernador porque está en la tesitura de ganar o ganar, en cambio a los senadores con hacerse a un lado bastaría para demostrar cuán valiosa y necesaria es su participación en el proceso. La clave es la negociación entre estas partes, el grado de aceptación radica en hasta dónde es posible estirar los compromisos sin que se asuman como complicidades.