La muestra de unidad entre los senadores José Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa en torno de un proyecto que abarca por lo menos los siguientes ocho años, refleja que sus respectivas actitudes son determinantes: no ceder ante la presión de desunirlos y “rescatar Veracruz”. Esta última expresión es significtiva porque revela que algo o mucho no está bien en la entidad veracruzana. Esto está referido a la elección de junio próximo cuando los veracruzanos decidiremos por medio del voto a quien deberá gobernar en relevo de Duarte de Ochoa para el periodo 2016-2018 ¿Ganará un Yunes u otro candidato con diferente apellido? Nadie puede saberlo aún, pero por lo pronto no es recomendable ninguna división en las filas de quienes contienden.