De la misma manera que el gobierno veracruzano retiene a los ayuntamientos las participaciones federales que por ley les corresponde, acaso por similares causas, el próximo año el gobierno federal se verá en la necesidad de dosificar sus entregas a las entidades federativas; esa probabilidad ya se avizoraba por lo del presupuesto base cero implementado por el gobierno federal, pero ahora, por una más drástica reducción de los precios del petróleo (32.06 dólares el barril), impactará con mayor rigor los ingresos federales y la repercusión permeará a los estados de la república.