Boda
Contraesquina Política
Fernando Martínez Plascencia

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Coatzacoalcos  Ver.

No es que uno quisiera desearle algún mal a un matrimonio, pero existen aquellos que  desde su origen están condenados al fracaso.  Pero en el caso concreto que nos atañe, el que según tiene Javier Duarte de Ochoa con los veracruzanos, desde un principio dio muestras de infidelidad. Y esa causa es de las más graves. Decir entonces que, mantiene una relación de matrimonio con los veracruzanos es el colmo del cinismo, sobre todo, porque estos no quieren saber de él, es totalmente estúpido pues, en pocas palabras, decir estas incoherencias.

Vayamos por partes, sin querernos constituir en consejeros matrimoniales.

Semejante aberración dicha por este mal gobernante, no puede ser más descarada, y  burlesca. Desde cuando se dio éste matrimonio con el peor gobernador que ha tenido Veracruz? Y peor, lo consulto con la otra parte, es decir, con los veracruzanos, para continuarlo o para seguir sosteniéndolo? Cierto, el día de las elecciones parece que hubo aceptación. Pero no se sabía si iba  a funcionar o no. Hoy ya lo sabemos, no funcionó, y lo que es peor, acabo a “palos”, sobre todo para los políticos, esos que se decían muy orgullosos del pinche poder de Fidel Herrera Beltrán. Un matrimonio así, que comenzó mal, tenía que terminar mal.

Este matrimonio entonces, está llegando a su fin,  todo indica que no tuvo frutos para mejorar a Veracruz.

Fíjese, una cara es la que mostró al principio, con su vocecita convincente. Irreconocible la que hoy muestra; la de la represión, la de la inseguridad, la del desempleo, la del gobernante bipolar que no respeta las críticas, que no busca los acuerdos, que no dialoga, que se deja llevar por su arrebatos.

En un matrimonio,  algunos terminan, por incumplimiento de alguna de las partes.

Al diablo con este maldito matrimonio que nunca funcionó, que ha sido una vergüenza para el Estado y para el país. No hay palabras para describir el agravio al pueblo veracruzano por este mal gobernante. No hallamos la hora en que se vaya a chi……….flar a otro lado. A Barcelona, España, si quiere. Pero que se vaya.

Que termine la pesadilla, es un grito desgarrador que se escucha por todos lados. Que termine ese supuesto vínculo matrimonial. Apesta, en pocas palabras.

 Repito, nadie desea un mal a un matrimonio, pero seguir en esa relación insana, es ser masoquista. Soportamos seis años, digo, en una relación que este mal gobernante dio por hecho, cuando no existía voluntad del pueblo veracruzano de seguir en ella. El pueblo veracruzano se cansó.

Se soportan muchas cosas en un matrimonio, pero que seas un mal administrador del recurso económico, te condena al fracaso, como en el caso de este mal gobernante que se llama Javier Duarte de Ochoa. Dejar sin comer al pueblo veracruzano, y llevarlo hasta el fondo de la miseria y la pobreza, es lo más condenable de este maldito gobierno que encabeza JDO. Cuantos  matrimonios no conocemos así, que por no administrar bien los recursos económicos fracasan, hay muchos, todos conocemos uno, pero el de JDO, es el más aberrante.

Lo que le quedaba de familia, los pocos que creían en él, terminaron por mentársela también.

Por eso, llama la atención las sandeces que dice este mal gobernante que se llama Javier Duarte de Ochoa, cuando señala que existe un matrimonio con los veracruzanos,

Que no se dio cuenta que tenía rato, más bien, desde los pocos días de iniciado su mandato que los veracruzanos empezaron a detestarlo por ser cómplice de las arbitrariedades del sexenio pasado, y de permitir tanta corrupción en su gobierno? Su error es haber solapado, y ser cómplice de muchos que hoy siguen ocupando cargos públicos, que han sido señalados de corruptos y de saqueadores del erario público, y otros que son representantes populares o dirigentes partidistas, como en el caso de Alberto Silva Ramos, dirigente del PRI estatal.

Javier Duarte mintió, porque a pesar de que se comprometió a velar por los intereses de los veracruzanos, no se preocupó por cumplir, y veló por sus propios intereses económicos………………..y los de su familia.

Su pareja, que según él, es el pueblo veracruzano, hundido.

Que poca madre de compararnos con un matrimonio de  este improvisado de la política, que en mala hora llego con la peste traída por Fidel Herrera Beltrán. Nunca en la historia de Veracruz había existido tanto valemadrismo, y cinismo en un gobernador, digo, si a este señor se le puede llamar así.

Ojala y Héctor Yunes Landa, no le falle al pueblo veracruzano. Sí, porque todo parece indicar que él será el candidato a la gubernatura de nuestro Estado. Claro falta un determinado tiempo para formalizarlo, pero……..siempre los peros, del plato de la boca se puede caer la sopa, esperemos que no suceda así. Por lo pronto HYL tiene la confianza de que esto ya no se le cae, al menos ya no por Javier Duarte de Ochoa, otra podría ser la causa, pero ya no lo que diga o pueda hacer el gobernante actual en su contra.

Formado en la vieja escuela, sabe que debe esperar el nombramiento oficial. Lo bueno de esto, es que, tanto Héctor Yunes como José Francisco Yunes, son personas que pueden dar buenos resultados, que transforme el rostro y el rumbo de Veracruz.

Pero lo más importante, habrá respeto para la alianza que formalizaron y formaron en plena tempestad política.

El tiempo lo decidirá.

De muerto el rey a viva el rey solo faltan unos cuantos días.