La denuncia del director del periodico Notiver que describe los intentos de soborno por parte de Javier Duarte de Ochoa, primero como enviado del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán y luego ya como mandatario estatal, sólo es un botón de muestra de la degradación a que se ha sometido a la prensa veracruzana en estas últimas dos administraciones.

Notiver no es cualquier periódico, es el único medio en el estado que subsiste de la venta de sus ejemplares, es decir que se sostiene por que sus lectores le conceden credibilidad a lo que ahí se publica; situación que contrasta notablemente con una gran parte de los medios informativos que reproducen boletines oficiales a diestra y siniestra, y que se han convertido en medios de propaganda gubernamental o instrumentos de culto a la personalidad del gobernante y que por esa condición han dejado de ser consultados como fuente de información creíble.