Contraesquina Política.
Por Lic. Fernando Martínez Plascencia

 

1/12/15

Coatzacoalcos Ver.

Arturo Escobar representa lo más despreciable de los partidos políticos, y de los políticos anteriores, y actuales. Este dirigente corrupto, y ex funcionario asqueroso, es el reflejo de lo que nuestro país es, y seguirá siendo. Vino a recordarnos, y a refrescarnos la memoria, que lo más dinosaurico del PRI no ha muerto. La prueba más fehaciente es él mismo.

Su nombramiento como subsecretario de Prevención del delito, y derechos humanos, desde un principio causó molestias y enojo en todos los sectores de la sociedad.

El nombramiento de este ex funcionario, es el clásico ejemplo de lo que el gobierno federal considera como prioritario; primero pagar los servicios de un partido político aliado que lo ayudo a tener mayoría en la cámara de diputados, después, muy después lo que el ciudadano pueda pensar acerca de ese nombramiento, es decir, el gobierno federal por conducto de Enrique peña Nieto le vale una chingada lo que el pueblo piense acerca de lo que hace, y muchos menos le interesa que tipo de personas ocupan los cargos públicos. No me diga usted que EPN no sabía lo de este oscuro personaje? El pasado de Arturo Escobar es de sobra conocido.

Ligado estrechamente al niño verde Jorge Emilio González, su jefe, han hecho en nuestro país, al amparo del poder, lo que han querido. Pasándose por el arco del triunfo las leyes.

Les ha valido madre a estos políticos romper los ordenamientos legales.

Recuerde usted cuando al “niño verde”, jefe de Arturo Escobar, que por cierto ni es niño ni es verde, en el 2004, se difundió en diversos medios de comunicación, un video en el que un empresario ofrecía a este ladrón, un soborno, nada depreciable de dos millones de dólares a cambio de su ayuda para conseguir permisos de construcción en Cancún, “me chamaquearon” dijo en esa ocasión, como si no supiéramos la clase de alimaña que es, bueno, esa fue una, la otra, cuando en unos departamentos en Cancún, del niño más corrupto, se cayó una mujer de diecinueve metros, cuando sostenían una pachanga, la procuraduría determinó que fue un suicidio, pero así, la vida de este personaje, lleno de transas, y de artimañas para conservar el poder, le fue transferido a Arturo Escobar.

Alumno aventajado en las tramposidades, en el cochupo, y las transas, fue ganando terreno en la vida pública. De chalan de Jorge Emilio González, paso a dirigente de este partido corrupto, luego senador, después diputado federal, y por último, funcionario de la Secretaria de Gobernación, ahí donde manda Miguel Ángel Osorio Chong.

A poco todo ese historial, negro y pecaminoso de este mal funcionario tampoco lo sabía Miguel Ángel Osorio Chong? No me diga. Claro que lo sabía. Los que lo nombraron se convirtieron en cómplices.

Fíjese, Arturo Escobar representa el México arcaico, obsoleto que no quiere cambiar. Este ex funcionario tiene una historia marcada de denuncias, y de corrupción. La reciente elección da muestras de ello, era diputado federal, multas millonarias del INE,  no le importaron y él siguió haciendo lo mismo, escamotear, y aprovecharse de las lagunas que existen en las leyes electorales para conservar el poder, ese que al final le dio el nombramiento como subsecretario, el mismo que no le duro ni dos meses.

En Chiapas, Arturo Escobar, siendo senador en el año dos mil nueve, en el aeropuerto, le fue encontrada, en una maleta que él cargaba, más de un millón de pesos, otro se echó la culpa, pero lo cierto es que ese dinero él lo traía y era para pagar la movilización, y la compra de votos, la libró, pero desde ahí quedo marcado su destino, ese que hoy lo alcanzó en la secretaria de gobernación, donde todos fraguaron su humillación.

Hombre millonario, tiene debilidad por lo más caro, desde relojes, pasando por enormes propiedades, en México y el extranjero.

Su error; haberse considerado como de la familia, y que la denuncia integrada por la Fiscalía Especializada Para la Atención en Delitos Electorales, seria archivada, sobre todo cuando no se está bien políticamente hablando con el titular de la política interna del país, y menos con el presidente de la Republica.

Los nombramientos que pasan por el escritorio de EPN, desmienten sus deseos de querer mover a México hacia un mejor rumbo, y desgastan a su gobierno. No había necesidad de exponerse de esa manera, la percepción que todos tienen a cerca de su gobierno es que son iguales. Tal para cual.

Por cierto, a tres años, a mitad de sexenio, nuestro destino sigue siendo incierto pese a sus reformas estructurales transformadoras, que pregona en todo el mundo como las que nos van a sacar de la miseria, y del atraso social, y que ahora sí, nos llevarán al primer mundo, ese que en el sexenio de Carlos Salinas De Gortari también gritó a los cuatro vientos, y no pasó nada. El gobierno de Enrique Peña Nieto como recuerda el sexenio de Carlos Salinas De Gortari, de verdad, es muy parecido.

Mentiras y más mentiras, promesas de campaña incumplidas. Acuerdos en un pacto por Mexico para sacar las reformas que hoy tenemos y que no han servido de nada. La Casa Blanca del Presidente, y de la Gaviota, la de Ixtapan de la Sal, la de Malinalco de Luis Videgaray, las empresas OHL, los contratistas preferidos como Roberto San Román, Grupo HIGA de Juan Armando Hinojosa, la fuga del Chapo Guzmán etc., destacan el ejercicio de este mal gobierno, que permite la corrupción, y todos los males que aquejan al gobierno federal, a los estatales, y a los municipales, el ejemplo nace y surge con Enrique Peña Nieto, para colmo, estamos en la mitad de su administración, y que tantas transas saldrán a la luz pública en los próximos tres años, ni se lo imagine.

Este es el panorama radiográfico de como camina nuestra nación. Así trabaja este maldito gobierno que llego con Enrique Peña Nieto.

Si no me cree, que la raíz del mal comienza con el gobierno federal, cheque lo que pasa en Veracruz.

Acaba de anunciar Javier Duarte, el Sistema Estatal Anticorrupción.

A cinco años de su mal gobierno propone legitimarse. Curarse del cáncer que ellos generaron; la corrupción.

Fíjese, a estas alturas, cuando todos los chamacos de la infidelidad, del clan de la corrupción para ser más exactos ya se sirvieron con la cuchara grande, cuando han dejado al estado en bancarrota, cuando ya no hay nada que robar, cuando ya se llevaron todo, hasta la caja fuerte donde estaba el dinero, cuando lo que únicamente quedan son migajas, ahora surge el salvador, el héroe que pretende castigar a los que se apropien de los recursos públicos.

El burro hablando de orejas.

Que cinismo por Dios.

Propone quitar fuero a gobernador, sí, pero no a él, a secretarios, alcaldes, sí, pero no de su partido, y a síndicos. De risa lo de este mal gobernante. Cinco años en los que los recursos públicos desaparecieron descaradamente, y hasta hoy, a escasos meses de irse, pretende que le creamos sus mentiras.

Responder a la exigencia de transparencia, y rendición de cuentas, son los argumentos que debieron respetarse,  desde el inicio de su gobierno, porque cuando un gobierno se precia de ser responsable en el uso de los recursos federales, estatales o de cualquier índole, no le importa dar a conocer en qué se gasta el dinero de los ciudadanos, y lo que hoy observamos, pese a lo que dice este mal gobernante, es que nuestro dinero fue a parar en unas cuantas manos, las mismas que llegaron con Fidel Herrera, y continuaron con el actual gobierno.

Lo de Javier Duarte es el cinismo puro y grotesco de la falsedad y de la inmoralidad de un gobernante que nunca metió orden, y que hoy, tras la proposición que hace al Congreso estatal para crear una reforma constitucional en materia de anticorrupción, pretende recuperar algo de su maltrecha imagen, la misma que hoy recibe el desprecio de toda la sociedad veracruzana, a la que nunca le rindió cuentas reales, y mucho menos transparencia, la que él y su gabinete siempre esquivaron para burlarse de la ley, no por algo hay denuncias en el ámbito federal. Esa a sido la característica de este mal gobierno. Transparencia, y rendición de cuentas. ¡¡¡¡¡Bah!!!!!!!! Ni como ayuduarte.