Está comprobado que el gobierno del estado pasa las de Caín para completar la nómina de sus empleados y cubrir las prestaciones anuales de rigor, también que está penando para cumplir en lo que le sea posible la deuda que tiene con sus proveedores, y en los próximos días asistiremos al dramático espectáculo que protagonizarán quienes claman porque se les pague para a su vez ello poder cumplir con sus respectivos compromisos. Derivado de esta problemática económico-financiera el gobierno se ha visto obligado a implementar la estrategia de celebrar proyectos de asociación pública-privada para construir los puentes Alvarado-Boca del Río y el “Chitón”, en Pánuco, así como para reconstruir la carretera Coatzacoalcos-Minatitlán, para la población no será gratis porque, obviamente, para recuperar la inversión se pagará el peaje correspondiente. Esta estrategia es un desesperado intento del gobierno estatal por presentar obra “pública”, que no será tal pues finalmente su costo será cubierto por varias generaciones de veracruzanos. Lo peor es que van a presumirla como un “logro” de gobierno.