Política
Por Mario Mijares
07 de diciembre de 2015

El Génesis señala que la Torre de Babel, fue una construcción que se llamó Etemenanki, morada con la cual los hombres pretendían alcanzar el Cielo.

1.– Con gran júbilo y desasnada brutez sublime, los directivos del Instituto Nacional Electoral (INE) presentaron a los medios su babaliconada, los ahí presentes, conocieron nada menos que la maqueta de las torres de ese instituto, además de la crónica de la construcción. Serán dos nuevas fortalezas que permitirá consentir a los mandos de alta jerarquía, esto fue lo que dijo el representante del proyecto ganador. “La presidencia del consejo y su equipo se alojarían en el penthouse y en pisos subsecuentes de la torre 1, con una extensión de 4 mil 522 metros cuadrados. El costo será de mil 100 millones de pesos. Ya fueron aprobados los 400 millones de pesos requeridos para amarrar la construcción de la obra.” (Véase La Jornada, 2/ 12/2015, p. 11)

De verdad es criminal la manera en que el encargado del Poder Ejecutivo mexicano, se burla del pueblo mexicano de forma constante, ésta acción sin duda es la más patibularia, al decretar de manera grandilocuente un gasto a espaldas del pueblo. La cifra es de miles de millones de pesos que serán gastados en una institución funesta, justificada para los legos como una “organización ciudadana”.

Tal Instituto ha demostrado una y otra vez su ineficiencia en su objetivo primordial, al mismo tiempo la estructura ventajosa de cómo está conformada, al interior de ella se encuentran individuos que discuten en distintos idiomas. Lo anterior hace que las decisiones se tomen de acuerdo al interés del Ejecutivo en turno, no es gratuito, ya que es él quien ordena el pago, no sólo a los burócratas (ciudadanos) sino a los partidos políticos. Por  tanto, estos empleados hoy día son premiados por su jefe inmediato EPN.  

2.- La cábala misteriosa señaló hace siglos: que una tercera parte de los constructores de la Torre de Babel, fueron castigados al ser transformados en criaturas semi-demoníacas, mismas que fueron desterradas en tres dimensiones paralelas, pero también apunta que tarde o temprano sus descendientes regresarían, para continuar el deseo del hombre para sentirse dios.  

Y es que la Torre de Babel no solo fue una edificación clave en la tradición judeocristiana ya mencionada en el antiguo Testamento, sino además perteneció al ideario del ser humano universal, y su historia ha trascendido por generaciones. Pero la leyenda de la torre reposa sobre una realidad, pues existía en efecto en Babilonia una construcción de varios pisos y de origen desconocido, que era ya restaurada en tiempos de Nabopolasar (625-605 AC), fundador de la dinastía caldea.

3.- La esperanza del pueblo mexicano es que arribe un nuevo monarca (presidente) que sea iluminado por dios para lograr ser un verdadero gestor, y que termine con la gran farsa “ciudadana” del INE. Pero quizás también, los más anhelado sería que fuéramos al encuentro del vigoroso Huitzilopochtli, dios de la guerra, para que ilumine a ese desconocido cazador mexicano (presidente) y  pueda salvar al pueblo mexicano del constante sacrificio. Ese gran dios de la guerra y de la caza, se placía en cazar a sus enemigos, se comenta que Huitzilopochtli, cuando estaba muy enojado o irritado, sentía como si su corazón se le fuera a salir, y entonces incitaba, avivaba la ira del pueblo para que se revelara en contra de sus opresores.

4.- La construcción de las nuevas torres del INE, serán pagadas no solo con los impuestos de quienes aportamos, sin con el sudor, el hambre y la sangre de millones de mexicanos que no tienen el mínimo para sobrevivir. El esfuerzo, costara muchos sexenios más, la demanda es que se renuncie a tal proyecto absurdo, cuya justificación es meramente administrativa, con esa millonada se podrían crear miles de programas de desarrollo.

Un proyecto que ya Dios desde antes de su edificación, hizo que los directivos y representantes de partidos hablen diferentes idiomas, de ahí su fracaso. Ahora sólo le falta al pueblo movilizarse para ya no vender su voto por los mismos que desde hace centurias están al frente de este pobre país. Génesis 1111:1.