En el día de “hacer inocentes” la población dirige sus bromas a gran parte de los integrantes del gabinete del gobernador Javier Duarte de Ochoa y por supuesto al propio titular de poder ejecutivo. Los veracruzanos han tomado el día para hacerlos renunciar e incluso a algunos los ha colocado tras las rejas. Reflejando con sus “inocentadas” el sentir popular de estos meses de inconformidad con quienes ejercen el poder y toman las decisiones, generalmente en perjuicio de la población.

Lo que no es ninguna broma es el desprestigio en que ha caído la imagen del gobernador del estado, eso lo saben muy bien en las altas esferas de la política nacional y desde luego están enterados que este descrédito será compartido con el próximo candidato a gobernador del PRI en Veracruz, cuando los costos políticos del desgobierno no serán estas bromas del 28 de diciembre en el día de los inocentes, será una gran factura que se pagara en las urnas el primer domingo de junio de este año que está por iniciar.