Astrolabio Político
Por Luis Ramírez Baqueiro
 14 de diciembre de 2015

“La ambición es el último refugio del fracaso.” –

scar Wilde.

 

Aun cuando el gobernador Javier Duarte cierra el 2015 como quizá el año más malo para su administración, su empeño en cuanto a sacar el proceso electoral a favor del Partido Revolucionario Institucional (PRI) es claro, no importa si fractura a la militancia y esta se divide, para él su prioridad es garantizar su salida y sobre todo amarrar el resultado a favor del proyecto del presidente Enrique Peña Nieto.

Esa es y será la única tabla de salvación ante el maremoto que se avecina.

Por ello resulta interesante observar como el mandatario estatal no descuida ningún detalle a pesar de que afirme que en Veracruz todo va bien, y la entidad ya cambio.

Apenas este fin de semana circulo a través de las redacciones de los medios, una imagen que habla por sí sola, sin ambages y sin empachos, en donde se aprecia al gobernador de Veracruz, con su homologo por Michoacán, Silvano Aureoles Conejo.

Usted se preguntará ¿y esto qué?

Recordará que en este mismo espacio le adelantábamos que la posible Coalición del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido Acción Nacional (PAN) estaría en riesgo de concretarse, bueno ahí tiene usted una señal de que posiblemente este escenario se presente.

Conocedores del tema aseguran que aun cuando Silvano Aureoles representa un activo importante del PRD, no cuenta con la fuerza suficiente para echar abajo la tan cacareada Coalición.

Y es que al menos ha si se ha demostrado una fracción militante al interior del Sol Azteca se opone fuertemente a dicha medida, pues aseguran que en el tema de las alianzas estas se deberían buscar entre iguales o pares, y no entre grupos antagónicos.

Ahora resulta que el panismo veracruzano ese mismo que reclamo un plantón en el Paseo de la Reforma, encabezado por Andrés Manuel López Obrador ante el triunfo cuestionado de Felipe Calderón, pretende a como der lugar comer del mismo plato y casi casi, mutar de ideología con tal de alcanzar un resultado que borre del mapa electoral al PRI gobernante.

Lo que no se deberá dejar de lado, es que a pesar de los amarres la importancia de una coalición de izquierdas le representaría mayor número de votantes a los partidos políticos que la conforman, pues los comparativos de los últimos procesos comiciales lo demuestran, al alcanzar más del 31 por ciento de la votación, contra menos del 25 por ciento que alcanzarán si suman esfuerzos.

Pero como dicen que cada cabeza es un mundo, los perredistas seguirán ahí trabajando para consolidar unos por un lado la no coalición y otros por el sí a la misma.

Y entre son peras o manzanas personajes como Francisco “Paco” Valencia siguen caminando y reuniéndose con lo más representativo de las izquierdas para consolidar una verdadera coalición y no un parto de los montes como acusan los dirigentes Pepe Mancha y Rogelio Franco Castán, solo que aquí ninguno ha dicho quien jugará el rol de madre abnegada.

 

 

Al tiempo.