Dice el refrán con presunción científica: “Todo lo que sube baja”, otro más, define una decepción: “No todo lo que brilla es oro”, tal cual está ocurriendo a Jaime Rodríguez, mejor conocido como el “Bronco”, apodo que le atrajo votos y con el que deslumbró a muchos desesperados en México cuando ganó el gobierno de Nuevo León. En la última semana Rodríguez estuvo en el ojo de la opinión pública de Monterrey porque buena parte de esta ciudad quedó sin energía eléctrica y, por si fuera poco, se suspendió el abasto de agua en la conurbación metropolitana. Han bajado los bonos del Bronco y la ciudadanía empieza a descubrir que no hay mucha diferencia entre ser o no ser “independiente”