Seguramente el clima caluroso de este fin de año ha dado oportunidad de disfrutar y realizar actividades que en años anteriores en esta misma temporada estaban lejos de realizarse debido a las bajas temperaturas, sin embargo lo que es un aparente beneficio, debería ser por lo menos motivo de reflexión, ya que este notorio cambio de temperatura obedece principalmente al llamado calentamiento global y sus efectos sobre la naturaleza no son del todo positivos.

Aún cuando no se logre identificar plenamente estas consecuencias en nuestro entorno, es un hecho que en alguna región del planeta se están presentando alteraciones a la naturaleza que tarde o temprano se nos presentarán si no se controla la emisión de gases a la atmósfera y en general la devastación de los recursos naturales.

Por lo pronto el pronóstico es que 2016 será uno de los años más calurosos de la historia, lo cual podría traer afectaciones entre otras cosas a la producción de alimentos, ya que infinidad de cultivos se ven alterados por las prolongadas sequías, o por las devastadoras inundaciones que no sólo disminuyen cosechas sino que además encarecen en el mercado los productos del campo.