Muy pocos veracruzanos tienen el privilegio de contar con guardias personales que resguarden su casa y la seguridad de sus familiares, quien sí tiene la fortuna de tener a su servicio un operativo permanente que garantiza integridad física y patrimonial es el director de gobernación del municipio de Orizaba Juan Ramon Herebia, quién salió ileso de un ataque perpetrado en su domicilio por un comando armado y que dejó al menos un guardia muerto.

Algo grave sucede en el entorno del presidente municipal orizabeño Juan Manuel Díez Francos, que tampoco debe olvidar que hace meses en un operativo similar fue secuestrado el entonces inspector de policía municipal Pedro Ángel Márquez Mendoza, sin que hasta la fecha de tenga noticias de su paradero.

A como van las cosas, se hace patente que alcanzar la categoría de pueblo mágico para Orizaba ni la admiración del presidente municipal por Porfirio Díaz, han logrado frenar la violencia en este municipio, donde hace apenas unas semanas una madre de familia reclamó a Javier Duarte la actuación de su gobierno para frenar la desaparición de personas.