Entre lo utópico y lo verdadero
Por Claudia Guerrero Martínez
09 de diciembre del 2015

Conocen a Francisco “Paco” Valencia García. ¿No?… Si les dijera que es dueño de un exclusivo restaurante llamado “Viníssimo” de la capital del Estado. ¿Tampoco?… Y si les cuento que es extitular de la desaparecida Secretaría de Comunicaciones y de la Comisión de Agua de Veracruz (CAEV), la percepción, ¿a poco no?, sí cambia. Y además, reconocemos haber informado que este ex funcionario duartista pasaría sin pena, ni gloria, en su loca aspiración a la Gubernatura de Veracruz, por el PRD. Y esto cambió, cuando llegó a nuestras manos información confidencial. Un tipo gris, quien presume de mucho dinero, mujeres, buenos vinos y parrandas, sin olvidar, la bendición de Javier Duarte de Ochoa. Les cuento.

Duarte de Ochoa lanza al ruedo político a Paco Valencia para ser vapuleado, imponer nerviosismo en el ambiente político y además, marcar el desinflado músculo electoral del Gobernador de Veracruz. A Paco Valencia, le entregaron diez millones de pesos, recursos de los veracruzanos, para pago de espectaculares, entrevistas, notas tendenciosas en medios de comunicación estatales y compra de perredistas rojos, tratando de reventar la alianza PAN-PRD. Una verdadera aventura estéril, pues el extitular de CAEV tiene más enemigos, que amigos.

Y la aventura va más allá. Resulta que a su yerno, Eduardo Vega Yunes, quien labora en la Subsecretaría de SEDESOL, le han prometido ser el próximo diputado local, ya sea por elección o por la vía plurinominal. Y además, el acuerdo se alarga para el 2018 y ser el candidato a la Gubernatura de Veracruz. Y en este loco y enfermizo plan, le venden al primo de los Yunes del Estero espejitos políticos, a cambio de que entregue información privilegiada en contra de Miguel Ángel Yunes Linares y familia. Evidencia la traición a flor de piel y la administración duartista usa a Tato Vega para sus fines y después, desecharlo. Igualmente a su hermana, Karla Vega Yunes, quien tiene una amistad poco clara con Jorge Carvallo Delfín, y a quien alimentan en sus aspiraciones políticas y al final, sólo la utilizan para venganzas personales.

Sus amigos afirman que cuando toma licor, Paco Valencia es llamado “El mala copa”. Presume de dinero, de tener muchas mujeres y hasta de agarrar de Pen. al propio Gobernador de Veracruz, Javier Duarte. Además, asegura controlar a la agrupación Antorcha Campesina, a quienes ha beneficiado con el otorgamiento de obra pública, la misma pagada y sin realizar. Si no me creen, pregúntele a Antonio Gómez Pelegrín, a quien durante su comparecencia ante diputados locales, le reclamaron la cantidad de tres millones de pesos para obras en beneficio de Antorcha Campesina y que ese dinero estaba en SEFIPLAN, sin ser liberado. Al final, el titular de Finanzas y Planeación no entregó dicho recurso, pues sabía perfectamente cuando le dijeron: “Si usted entrega este dinero, los Antorchistas se lo van a “chingar” Jefe, pues no harán la obra, esa es la intención”. Y ante el enojo de Paco Valencia, Samuel Aguirre y otros, ese dinero permaneció en SEFIPLAN.

Y también, en la CAEV hay tranzas, pero también timados. Resulta que el ampliamente conocido constructor Luis Espinoza, hijo del político Luis Espinoza Gorozpe, fue timado, nada más y nada menos que por su sobrino Luis Raúl de la Huerta Espinoza, ya que el chamaquito, junto con el hijo del aspirante del PRD a la Gubernatura y extitular de CAEV Francisco Valencia García, de igual nombre, Francisco Valencia Jr., quien es el actual suplente de Francisco Garrido Sánchez, han sido beneficiados con obra pública, facturada por la empresa de Luis Espinoza, la misma, jamás fue realizada. En un verdadero problema han puesto a la familia Espinoza y De la Huerta, pues hasta los familiares han tenido fricciones por este asunto, como es el caso del notario Rafael de la Huerta Manjarrez.La Contraloría General del Estado y por supuesto, la Auditoría Superior de la Federación han detectado dichas anomalías. Y lo peor, que Paco Valencia García haya beneficiado a su propio hijo con obra pública, pagársela y ésta jamás se realizó. Todo esto, lo sabe muy bien Noé Rodrigo Hernández, Jefe administrativo del CAEV, impuesto desde hace mucho tiempo, por el diputado federal Jorge Carvallo Delfín.

Y por cierto, gracias a la cercanía con Paco Valencia Jr., suplente del diputado local y presidente de la Comisión de Vigilancia en el Congreso Local, Francisco Garrido Sánchez, este último cuenta con carritos de expendio del Café Garrido. En la CAEV se sitúa uno y en otras dependencias, permitiendo vender el producto, gracias a la amistad con el aspirante estéril al PRD Paco Valencia García. Y los acuerdos entre “caballeros” son tan paranoicos, que cuando Garrido Sánchez se lance como candidato por el AVE a la Gubernatura, Paco Valencia Jr. tomará protesta como diputado local. Hágame el favor, dicha locura.

Notita 1: Y hablando de locuras, Pedro Montalvo Gómez, extitular de la CAEV y hoy Director de COEDUCA, asegura a sus más allegados y a otros, igual de delincuentes que él, que su título de Licenciado en Ciencias de la Educación, se lo gestionó el Secretario de Gobierno Flavino Ríos Alvarado, por órdenes de Javier Duarte de Ochoa. En su loca gestión, el tipo descarado y “cachetón” ha presentado títulos apócrifos, pues se evidenció no contar con certificado universitario legal y sus allegados aseguran que ni la secundaria tiene. Lo lamentable, es querer involucrar a otros para tener credibilidad y peor, que Duarte de Ochoa lo sostenga en el puesto. Y próximamente, Montalvo Gómez asegura irse al distrito de Zongolica para operar el tema electoral, cuando en esa zona, lo están esperando para cobrarse todos los engaños, pactos incumplidos y traiciones hechas a habitantes por parte de Pedro Montalvo. Y estamos seguros, que lo van a recibir con machete en mano.

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