Más incertidumbre que certezas está dejando en la opinión pública la pretendida alianza del PRD con el PAN. De inicio no parece muy sincera la actuación de Rogelio Franco Castan en favor de una alianza opositora. Es del dominio público que el presidente del PRD veracruzano ha sido cómplice del Duartismo a cambio de beneficios económicos y políticos, incluso esta consignado en diversos medios que Franco Castán en 2013 se encargó de destruir una alianza con el PAN, por cierto muy similar a la que hoy dice defender y de donde ha trascendido que pretende el ingreso de su esposa como candidata a diputada plurinominal.

A ello se agrega el reciente escándalo protagonizado por Sergio Rodríguez Cortés, representante del PRD ante el órgano electoral, de quien se han difundido fotografías donde aparece recostado sobre decenas de fajos de billetes de mil pesos y de los que se desconoce su procedencia; de la trayectoria de Rodríguez Cortes resalta su apoyo a la campaña de Javier Duarte y su participación como empleado del actual gobernador de quien decía ser amigo y con quién compartía su proyecto para “mejorar” Veracruz.