Alguien en el gobierno de Javier Duarte debiera explicar por qué el tramo carretero Coatzacoalcos-Minatitlán está siendo licitado para que alguna empresa privada la re encarpete, la “modernice” y una vez terminada empiece a cobrar peaje para que el inversionista recupere su inversión. Lo inexplicable es que nadie protesta por esta privatización que se pretende llevar a cabo de una vía carretera construida con recursos públicos y que seguramente contará con la autorización del Congreso local que, ayuno de todo criterio social, aprueba todo lo que se le envía demostrando su oprobiosa supeditación al servicio del Poder Ejecutivo.