Teocelo 2

Sociedad 3.0

Hartos de la ineptitud de las autoridades, vecinos de Teocelo se dieron a la tarea de llenar con tierra la enorme cantidad de baches que existen en la carretera, desde el cementerio hasta el Palacio Municipal, lo cual lograron en una faena comunitaria de 5 horas, auxiliados por maquinaria proporcionada por el arquitecto Enrique Arcos, materiales de dos casas comerciales y apoyo de estudiantes teocelenses, según da a conocer el colectivo Sé el Cambio en su página de facebook: 

Qué fantástico primer proyecto realizado por los ciudadanos de Teocelo. Queremos agradecer al grupo de 50-60 personas quienes generosamente donaron su tiempo ylabor este domingo 5 de diciembre.
Gracias por todo, con su ayuda conseguimos tapar los baches de la carretera desde el cementerio hasta el palacio en 5 horas. Fue grandioso trabajar con ustedes, logrando reunirnos como la comunidad que necesitamos, ganando una improvisada carretera y un Teocelo más unido. Siendo todos ciudadanos del mismo municipio hemos puesto el ejemplo al poner a un lado nuestras diferencias y trabajar para un bien común, buscando cumplir nuestro principal objetivo: crear lazos entre todos los ciudadanos.
Queremos agradecer a la comunidad por proveernos comida, agua, refresco, dulces y galletas a todos los trabajadores. Además queremos agradecer a todas esas personas generosas que donaron dinero para nuestro próximo proyecto. Recibimos cooperaciones de taxistas, choferes de autobuses, vecinos, dueños de negocios y todas aquellas personas que pasaban por ahí; en total de las cooperaciones logramos reunir $1,741.00.
Un especial agradecimiento a Enrique Arcos por proveernos 4 trabajadores, una retroexcavadora, un compactador y arena; a Materiales Coyotitlan y Materiales Ortega por todo el material y camiones; a la Asociación de Estudiantes de Teocelo quienes realizaron un excelente trabajo ayudándonos con el tráfico, recolectando dinero y mano de obra.

Esto fue un total éxito animándonos a estar muy pronto de nuevo en acción.

Sé el Cambio. Todo es posible.

Teocelo 5