Al sur de Veracruz, en el municipio de Minatitlan, un grupo de personas de la tercera edad decidió tomar las calles para demandar que el gobierno del estado realice la entrega de los apoyos que por ley les corresponde; mujeres y hombres, muchos ya cansados por el peso de los años, incluso algunos con padecimientos de salud, se ven en la necesidad de recordarle al gobierno que no ha cumplido con ese compromiso social.

Este tipo de protestas publicas revela el grado de insensibilidad que existe en el gobierno estatal y muestra otra de las consecuencias del manejo irregular en las finanzas  públicas, que están afectando no sólo a proveedores sino que además lastiman la dignidad humana de los sectores vulnerables de la población, violando sus derechos humanos, en tanto que es el propio estado quién asume una actitud discriminatoria en el acceso a los recursos públicos.