Ciertamente el gobierno de Veracruz es de los más auditados por la Auditoría Superior de la Federación, obviamente no es porque la administración local destaque en transparencia sino porque le resultan observaciones derivadas o de actos de corrupción o por desarreglos administrativos. Así lo confirma el que haya 18 denuncias que la ASF presentó ante la PGR por el manejo irregular y por simulación en la transferencia de recursos a la federación. Son polvos de aquellos lodos de la administración pasada, aunque de la presente también existen denuncias en la PGR originadas en la Auditoría Superior de la Federación.