A los veracruzanos de nada les sirve que el secretario general de gobierno se haga responsable de haber enviado a la policía a golpear a mujeres y hombres de la tercera edad que reclaman el pago de sus prestaciones.

Cargar la irresponsabilidad gubernamental de estas medidas represivas a Flavino Ríos Alvarado sólo muestra la intención de lavar un poco la desteñida imagen de Javier Duarte de Ochoa, quién sigue sin dar la cara públicamente y sólo se conoce de su política de gobierno a través del Tweet desde donde se dirige a la población, lo cual evidentemente no lo libra de la responsabilidad del desastre financiero de la entidad ni de la golpiza a los manifiestantes.