Siguiendo la Huella
Por Alejandro Soto Domínguez
01 de diciembre de 2015

 

  • El Índice Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP), nos indica la proporción de personas que no puede adquirir la canasta alimentaria básica con el ingreso de su trabajo. En el periodo del cuarto trimestre del 2012, al tercero de 2015, Veracruz aparece con un crecimiento de la pobreza laboral del orden de 13.4 por ciento. Miles de trabajadores más con hambre.

  • Sin duda cabe, los gobiernos locales tienen la imperiosa obligación de procurar el desarrollo económico de sus estados y municipios, en colaboración con el gobierno central, pero con una clase política muy primitiva y rapaz que nos ha gobernado, es imposible: la Auditoria Superior de la Federación en su Informe General, Cuenta Pública 2013, en su Índice de Desempeño de la Gestión del Gasto Federalizado por Entidad Federativa,

  • Ubica a Veracruz en el lugar 30.

  • Veracruz, única entidad federativa “salta para atrás” desde 1950.

 

Definitivamente el tema abordado en las últimas seis colaboraciones es tan extenso, actual y de una profundidad en lo social que lo hace interminable. Pero por esta vez terminamos este ciclo, no sin citar las palabras que recientemente expreso la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, en la inauguración de la VIII Reunión de la Conferencia Estadística de las Américas, celebrada en Quito, Ecuador: “Es lo que deberíamos tener en América Latina, mucha ira por la desigualdad”. Así también afirmo que la pobreza no es por factores naturales sino por sistemas perversos. Esta perfidia muestra su rostro cruel en la reforma a la Ley Federal del Trabajo, publicada en el Diario Oficial de la Federación el día 30 de noviembre del año 2012, como último regalo a la clase empresarial de parte del Presidente de la República Mexicana, Felipe de Jesús Calderón. Entre otras lindezas de esta reforma, permite la subcontratación (outsourcing) y la contratación por honorarios, cortando de un tajo los derechos constitucionales de la clase trabajadora mexicana, entre las que destaca el salario digno para sostener a su familia, la seguridad social y la estabilidad laboral. Bueno lo que únicamente realizo esta mentada reforma fue regularizar, lo que muchas empresas veracruzanas practicaban hace muchos año, bajo la complacencia de las autoridades federales y de Veracruz, encargadas de vigilar los derechos de la clase trabajadora. Los tres poderes del país, al servicio del capital, de la poderosa clase empresarial asociada con extranjero, para exprimir los recursos naturales y humanos de México. Qué vergüenza y enojo, como diría la mexicana Alicia Bárcenas.

Lo anterior viene al cuento, para continuar con el tema en comento, analizando la mini crisis nacional, pero con efectos sobredimensionados en Veracruz desde el año 2013, que ante un raquítico crecimiento económico se disparó la pobreza de los trabajadores veracruzanos, lo cual se demuestra con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del cuarto trimestre del año 2012 al segundo trimestre del 2015, mostrando una importante caída del volumen de ocupación en el estado de Veracruz, pero como lo demostramos, tales ajustes fueron con cargo a los trabajadores jóvenes, principalmente del sexo femenino, así también la pérdida de plazas con salarios dignos, especialmente los trabajadores que ganaban 5 o más salarios mínimos. Llenando el mercado laboral veracruzano de informalidad, changarros y trabajadores con salarios raquíticos y sin prestaciones sociales, entre la que destaca la salud y una pensión digna.

Lo antes expuesto, se demuestra también con los alcances del Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP), el cual nos indica la proporción de personas que no puede adquirir la canasta alimentaria básica con el ingreso de su trabajo en el periodo del cuarto trimestre del 2012, al tercero de 2015, donde Veracruz aparece con un crecimiento de la pobreza laboral del orden de 13.4 por ciento, sólo arriba del Estado México (13.8 por ciento). En cambio otras entidades federativas mejoraron el grado de bienestar de los trabajadores: Nuevo León con menos 19.0 por ciento, Chihuahua menos 15.6 por ciento y Querétaro menos 11.4 por ciento. Sin duda cabe, los gobiernos locales tienen la imperiosa obligación de procurar el desarrollo económico de sus estados y municipios, en colaboración con el gobierno central. Querétaro en la entidad federativa ejemplo, Naciones Unidas en su estudio sobre desarrollo humano (PNUD), lo ubicaba en el rango nacional en el lugar 29 en el año de 1950, a Veracruz en el 19. En su última publicación del PNUD ubica a Querétaro en el lugar 7 y al Veracruz en el 29. Las razones de ser nuestro estado “salta para atrás” en grados de bienestar para sus habitantes, no se debe a la mala suerte o recursos naturales y humanos, la respuesta en un no rotundo. La única razón de nuestro retroceso en que tenemos una clase política muy primitiva y rapaz que nos ha gobernado, salvo algunas contadas excepciones. Hay un dato demasiado revelador que nos proporciona la Auditoria Superior de la Federación en su Informe General, Cuenta Pública 2013, del 18 de febrero 2015, en su Índice de Desempeño de la Gestión del Gasto Federalizado por Entidad Federativa, donde ubica a Querétaro como la entidad más eficiente y a Veracruz en el lugar 30, sólo arriba de Jalisco y Michoacán. Somos inútiles –por decir lo menos- en la administración de los recursos públicos, y se tiene que aceptar: influye de sobremanera en el desarrollo económico, el único camino para combatir la pobreza son los empleos dignos. En la actualidad Querétaro es el campeón en crecimiento económico y empleo.