La Jornada, asegura en su Editorial, que: “… los hechos de ayer en Xalapa constituyen otra vuelta de tuerca en la circunstancia en la que se encuentra el estado de Veracruz, entrampado en una situación alarmante en materia de derechos humanos, violencia desbordada, impunidad y agresiones del poder público a informadores, opositores y población en general… En el mismo diario el periodista Julio Hernández escribe: “Duarte de Ochoa ha llevado a la entidad a niveles caóticos, gravemente mermadas las arcas públicas por la corrupción desaforada, el despilfarro ostentoso y el saqueo sistemático para uso de dinero en efectivo para promociones electorales en el propio estado y a nivel federal… […] Así va terminando un año caracterizado por la sostenida impericia de los gobernantes, cada vez más aislados del sentir y las exigencias populares y cada vez más concentrados en su propio beneficio grupal, embelesados, en medio de la catástrofe, en el perfeccionamiento de sus métodos de conservación del poder…”.