Libre Expresión
Por Tomás González Corro
02 de febrero de 2016

La fidelidad-duartista lleva once años destrozando a Veracruz en su seguridad, economía, salud, educación, política y la vida en general, lo que ha hecho que grades sectores de la ciudadanía a lo largo y ancho del estado muestren hartazgo, repudio e incluso, deseos de venganza política contra los asesinos de la alegría jarocha.

El desastre veracruzano provocado por el PRI, permite pensar que la alternancia está tocando la puerta pero, la gran pregunta es si la oposición política-partidista está preparada para abrirle el paso a dicha alternancia y con ello, lograr materializar el sueño de millones de veracruzanos: sacar al PRI de Palacio de Gobierno.

El rechazo al PRI y a Duarte es real en los veracruzanos (excepto a quienes reciben dinero del PRI-Gobierno), pero el rechazo ciudadano al gobierno priísta no es suficiente para derrotarlos en una elección.

Para lograr derrotar al PRI en Veracruz en las elecciones de junio, cualquiera de las propuestas opositoras, deberá “jugar por nota” la campaña y reducir los errores al máximo partiendo de lo siguiente:

– Ponerse en los zapatos del ciudadano común: quien quiera ganarle al PRI, deberá comprender y asumir como propias las preocupaciones, miedos y esperanza de la gente de calle y hacer la traducción de ello en crítica, propuestas y acciones que generen empatía y la confianza ciudadana, esperando que ello se traduzca en votos durante la jornada electoral.

– Vocación de Poder: para que la oposición gane, debe partir del deseo de querer ganar y no sólo fingir que quiere ganar (casos así, hay muchos en la historia electoral veracruzana), buscando ser comprados por el gobierno y con ello, truncar toda posibilidad de triunfo electoral pero, llenándose los bolsillos de dinero.

– Discurso: Criticar, señalar y cuestionar al gobierno de los males en la sociedad, sólo es el principio, más no el fin del discurso político de campaña. Para construir la victoria electoral que de paso a la alternancia en Veracruz, la oposición deberá encontrar el equilibrio entre el diagnóstico, la crítica y las propuestas de solución que permitan resolver la emergencia social veracruzana.

Si la oposición quiere ganar, deberá recordar que el grueso de los votantes se encuentra en el centro del espectro político, por lo que cualquier propuesta política que tienda a los extremos, estará destinada a la derrota.

– Narrativa: una campaña electoral se basa en delinear un personaje (el [email protected] y su personalidad), una historia a compartir (la crítica y las propuestas) y el saber contar dicha historia (comunicación).

La oposición política que sea capaz de delinear y equilibrar de acuerdo al contexto veracruzano el personaje, la historia y la forma de contar dicha historia, y que sea capaz de mover emociones favorables a la transformación de Veracruz, se acercará a disputarle de manera real el triunfo al PRI.

La narrativa deberá tener como soporte buenos productos auditivos, visuales y de redacción para ser transmitida por los distintos canales de comunicación.

– Redes Sociales: no hay “cerco informativo” que no pueda ser derribado por un uso inteligente y estratégico de las redes (Facebook y Twitter fundamentalmente) y para ello, tenemos el ejemplo del “Bronco” en Nuevo León. Las redes sociales son un elemento importante en la formación de la percepción social y quien logre generar una percepción favorable a su proyecto, estará más cerca de derrotar al PRI.

– Campaña: los actos de campaña que se realicen, deberán mostrarse austeros y de contraste con el despilfarro económico del PRI, en un contexto de pobreza y crisis económica generado por su corrupción, en donde, si bien el gobierno veracruzano no paga sus deudas ni invierte en desarrollo para el bienestar social, en las elecciones, el dinero producto del saqueo gubernamental sirve para comprar votos. Los actos de campaña que se diseñen, deberán ser de precisión y de alta rentabilidad en cuanto al impacto de la percepción ciudadana.

Los equipos de campaña y promotores del voto deberán estar bien formados para transmitir el mensaje del candidato opositor y sobre todo, deberá tener muy claro la necesidad de cambio y alternancia en Veracruz. En todo momento se deberá optar por la calidad y capacidad para comunicar el mensaje del proyecto de alternancia y no la cantidad de personas que no tengan idea de por qué cambiar y hacia dónde ir.

– Sensibilidad y apertura: la propuesta política opositora que sea capaz de sumar grupos sociales organizados en causas justas, así como personajes representativos de la sociedad en sus distintos ámbitos, tendrá una mayor posibilidad de acercarse al triunfo electoral.

La apuesta debe ser más por la suma de ciudadanos de prestigio en distintas áreas y que sean favorables al proyecto político opositor, que a los oscuros y mercenarios “operadores políticos”, los cuales, muchas veces son enviados desde el PRI-gobierno para distraer la campaña presentando a supuestos “liderazgos” a los candidatos de oposición para hacerles creer que los apoyarán y que el día de los resultados electorales, dichos “operadores” no sumaron un solo voto a favor, pero si se llevaron dinero y tiempo de la campaña opositora.

– Candidatos a Diputados: los candidatos a diputados son, de manera natural, los jefes de la campaña distrital, en cuya persona recae la responsabilidad de sumar votos casa por casa y calle por calle al [email protected] a gobernador. Un candidato a diputado que crea que el candidato a gobernador lo hará ganar, está equivocado y por ello mismo, no debería tener el derecho a competir por una diputación.

– Estructura electoral y equipo jurídico: los distintos equipos jurídicos de la oposición veracruzana, han mostrado su bajo nivel y conocimiento en materia electoral y que está demostrado en la incapacidad para contener y revertir los distintos fraudes electorales con los que ha ganado el PRI en distintas elecciones. La oposición, requiere abogados verdaderamente capacitados para enfrentar el aparato gubernamental que apoyará de manera ilegal al PRI para ganar mediante el fraude.

Los representantes de casillas de la oposición, deberán tener una verdadera capacitación jurídico-electoral, centrada en las causales de nulidad de la votación en la casilla, así como la capacitación en la redacción de los escritos de protesta a meter en caso de irregularidad, de no hacerlo, aunque haya fraude en esa casilla, no podrán impugnar ante los tribunales electorales. De la misma manera, deberán tener equipamiento técnico con celulares con acceso a internet para denunciar con fotos y videos irregularidades, así como realizar un PREP propio en tiempo real con envío de actas a una central, que permita tener resultados electorales propios y estar prevenidos para las “caídas” del PREP del órgano electoral de Veracruz (lo que es muy común que pase).

A manera de conclusión, puedo decir que las condiciones en Veracruz están dadas para que la oposición pueda derrotar al PRI, pero para ello, si la oposición quiere ganarle al PRI, deberá considerar los puntos expuestos en el presente artículo o de lo contrario, simplemente obtendrán una monumental derrota electoral más en Veracruz. Con el desprestigio del PRI y el Gobernador Duarte, si en esta elección no le ganan al PRI, ya no le ganarán nunca.